En un ambiente de recogimiento y profunda espiritualidad, la Missio Ad Gentes de Alto Hospicio celebró el Domingo de Ramos junto a sus comunidades y vecinos del sector, dando inicio a la Semana Santa 2026. Niños, jóvenes, adultos, familias y matrimonios participaron activamente en esta significativa jornada, marcada por la memoria de la entrada triunfal de Jesús en Jerusalén y el llamado a vivir la fe en lo cotidiano.
29 de marzo de 2026
Alto Hospicio

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La celebración comenzó cerca del mediodía en la plaza Altos de Tarapacá, en el sector de La Pampa, donde poco a poco los fieles se fueron congregando para dar vida a la tradicional procesión. Con ramos en mano y cantos litúrgicos, los participantes recorrieron diversas calles del sector, haciendo visible una fe que se expresa también en el territorio y en comunidad.
A medida que avanzaba la procesión, el ambiente se fue llenando de signos de devoción y esperanza. Familias completas caminaron juntas, acompañadas por la Missio Ad Gentes, quienes día a día sostienen la labor evangelizadora en este importante sector de Alto Hospicio. La caminata culminó cerca de las 13:00 horas, momento en que se dio inicio a la solemne eucaristía.
La misa fue presidida por el presbítero Juan Madrid, sacerdote que acompaña a la Missio Ad Gentes, quien en su homilía invitó a los presentes a renovar su fe y abrir el corazón al mensaje de Dios. “Domingo de Ramos nos recuerda que todos estamos llamados a anunciar ‘Bendito el que viene en nombre del Señor’”, expresó, destacando el sentido misionero de esta celebración.
Asimismo, el padre Juan Madrid subrayó que “el Señor quiere caminar junto a nosotros y convertir nuestros corazones que no dejan entrar la predicación de Dios”, haciendo un llamado a la conversión personal en medio de las realidades que viven las familias. En esa línea, recordó que este día no solo marca el inicio de la Semana Santa, sino también la oportunidad de acoger a Cristo en medio de los dolores, pecados y sufrimientos.
De esta manera, el Domingo de Ramos en la Missio Ad Gentes de Alto Hospicio se vivió como una verdadera expresión de fe comunitaria, donde la evangelización sigue siendo el motor que impulsa a hombres y mujeres a anunciar el Evangelio en medio del sector de La Pampa. Una jornada que dejó huella y que proyecta con esperanza el camino hacia la Pascua.
Fuente: Missio Ad Gentes

