top of page

Vida consagrada renueva sus votos y compromiso misionero en la Catedral de Iquique

Religiosos y religiosas de la Diócesis de Iquique participaron en la tradicional celebración por la Vida Consagrada, presidida por el obispo Mons. Isauro Covili Linfati, y renovaron sus votos ante Dios.

15 de agosto de 2026

Iquique

MÁS NOTICIAS

El Papa llama a reconstruir la paz y rechaza la guerra en nombre de Dios

Huara reunió a 27 delegaciones en el III Encuentro de Santos Patrones "Uniendo Comunidades"

Comunidad de Plaza Arica celebró la fiesta de Jesús Nazareno en Iquique

Instituto de las Pobres de Jesucristo celebró sus 25 años con Eucaristía en Iquique

Colegio Diocesano Obispo Labbé impulsó el diálogo sobre convivencia y aprendizaje en el CIITE 2026

Responsables parroquiales de prevención reflexionaron sobre el acompañamiento y la cultura del buen trato

Imagen de San Lorenzo de la capilla Reconciliación visitó las comunidades del borde costero

Mons. Alberto Lorenzelli es elegido nuevo Presidente de la Organización Internacional de Educación Católica (OIEC)

Parroquia Santa Rita de Casia celebró confirmaciones con un llamado a vivir la Fe y la Misión

Eucaristía en honor a Santa Laura Montoya destacó la fe y la riqueza cultural de los pueblos originarios

Devoción al Señor de los Milagros reunió a fieles en Eucaristía e inicio de procesión

Caporales de la Asociación Sur del Carmen participaron en Eucaristía presidida por el Obispo de Iquique

La mañana del sábado 15 de agosto, en el Templo Catedral de Iquique, se celebró la Misa por la Vida Consagrada, una celebración marcada por la sencillez, solemnidad y alegría, que reunió a religiosas, religiosos y representantes de las distintas comunidades y congregaciones presentes en la Diócesis de Iquique.


La Eucaristía fue presidida por Mons. Isauro Covili Linfati, obispo de la Diócesis de Iquique, en el marco de la solemnidad de la Asunción de la Santísima Virgen María, misterio que celebra la glorificación de María en cuerpo y alma junto a Dios.


La celebración estuvo acompañada por el lema de este año: “Nacer de nuevo: llamadas y llamados a la transformación”, inspirado en el encuentro de Jesús con Nicodemo y que invita a quienes han consagrado su vida al Señor a renovar permanentemente su vocación y su compromiso con la misión evangelizadora.


Durante su homilía, el obispo Isauro Covili destacó que la Asunción de María se encuentra profundamente unida al misterio de la Resurrección de Jesucristo. Explicó que María, expresión de la belleza de Dios, está abierta a todos los creyentes y que en ella se manifiesta la plenitud de la comunión con su Hijo.


“Sin muerte, sin Pascua, no hay Asunción. Sin muerte, no hay vida nueva”, expresó el obispo, vinculando este misterio con el llamado permanente a la transformación y a una vida nueva en Cristo.


Asimismo, señaló que María ha culminado su camino y alcanzado la gloria de Cristo, siendo llevada al cielo en cuerpo y alma. Esta realidad, afirmó, no significa alejarse de la historia, sino que constituye un llamado a comprometerse aún más con las realidades temporales, para que estas alcancen mayor profundidad, humanidad y también una dimensión de Dios.


En este sentido, Mons. Covili destacó que María llevada al cielo representa un desafío permanente para la tarea evangelizadora de la Iglesia, pues invita a mirar hacia el cielo y aspirar a los bienes eternos, pero también a vivir comprometidamente con las personas y las realidades concretas de nuestro tiempo.


El obispo también hizo referencia al camino sinodal que vive la Iglesia, señalando que todas las comunidades, y especialmente quienes forman parte de la vida religiosa y consagrada, están llamados a ser “expertos en sinodalidad y en buena vida eclesial”.


En este contexto, agradeció a Dios por la presencia de las distintas congregaciones, comunidades y carismas que enriquecen la vida de la Diócesis de Iquique, destacando que uno de sus aportes más significativos es precisamente vivir con fidelidad y alegría la propia vocación y el carisma recibido.


Uno de los momentos centrales de la celebración fue la renovación de los votos de los religiosos y religiosas, quienes reafirmaron públicamente su consagración al Señor y su compromiso de seguir viviendo su vocación al servicio de Dios, de la Iglesia y de las comunidades.


Durante este momento, cada religiosa y religioso realizó su renovación con un cirio encendido, signo de la luz de Cristo que ilumina y acompaña el camino de quienes han entregado su vida a Dios.


De esta manera, la celebración por la Vida Consagrada se convirtió en una oportunidad para agradecer por el don de las vocaciones, renovar el compromiso misionero y recordar que, al igual que María, toda persona consagrada está llamada a caminar hacia la plenitud de la vida en Dios, sirviendo con esperanza y compromiso en medio de la realidad.


Galería de fotos:


Fuente: Comunicaciones Diócesis de Iquique
Fotos: Cosas de Iglesia

BLANCOBISPADO.png

Bolivar 588 - Iquique

572-417697

 Copyright ©2026 Diócesis de Iquique.

  • Instagram
  • Facebook
  • X
  • Youtube
bottom of page