En su saludo de cierre del año 2025, el hermano Isauro Covili Linfati llamó a la comunidad diocesana a evaluar el camino recorrido, acoger el nuevo año con esperanza y compromiso, y renovar la vida personal, familiar y eclesial a la luz de Cristo.
31 de diciembre de 2025
Iquique

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En el marco del cierre del año 2025 y la llegada del Año Nuevo 2026, el hermano Isauro Covili Linfati, obispo de la Diócesis de Iquique, dirigió un fraterno saludo a toda la comunidad diocesana, invitando a vivir este tiempo desde la fe, la gratitud y la responsabilidad cristiana.
El pastor diocesano recordó que recientemente se ha celebrado la Navidad, “el misterio del proyecto de Dios que quiere salvar a toda la humanidad”, destacando que el nacimiento de Jesús convoca no solo al pueblo de Israel, sino a todas las naciones. En este contexto, señaló que el término del año se vive aún bajo la luz de la Navidad, como un tiempo propicio para la alegría, el encuentro familiar y la reflexión profunda sobre la propia vida.
El obispo expresó que el final del año es también una oportunidad para la evaluación personal: revisar el camino recorrido, la vida familiar, laboral y cristiana, y reconocer en qué aspectos se ha crecido y en cuáles aún queda camino por recorrer. “No es solo un tiempo de fiesta, de abrazos o celebraciones, sino también un momento para mirar en profundidad el propio caminar”, afirmó.
Asimismo, subrayó que la vivencia del Año Nuevo, iluminada por la fe, evita que este tiempo quede reducido a algo meramente secular o superficial. Recordó que el año que comienza está marcado por Cristo, “antes y después de Cristo”, y por tanto pertenece a Dios, pero también implica una responsabilidad compartida de vivirlo con coherencia y compromiso.
En su mensaje, el obispo invitó a despedir el año en un ambiente de alegría sana, cercanía y gratitud, compartiendo con las personas queridas y evitando los excesos, acogiendo el nuevo año con esperanza en el corazón.
Mirando hacia el 2026, el pastor diocesano destacó los desafíos sociales, políticos y eclesiales que se avecinan, así como momentos significativos para la vida de la Iglesia, entre ellos la conmemoración de los 100 años de la coronación de la Virgen del Carmen, junto a otras experiencias pastorales relevantes contempladas en el caminar diocesano.
Finalmente, animó a la comunidad a “apostar por lo bueno, por lo mejor, por la bondad, la misericordia y el perdón”, dejando de lado la mentira, la corrupción y todo aquello que daña la vida personal y social. Concluyó impartiendo su bendición a todas las familias, instituciones y comunidades de la región y del país:
“Les bendigo como pastor de esta Diócesis de Iquique. Feliz Año Nuevo 2026 para cada uno y cada familia, en el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo. Amén”.
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Fuente: Comunicaciones Diócesis de Iquique

