Monseñor Isauro Covili llamó a los uniformados a vivir su compromiso con la patria como una entrega de amor y servicio, siendo siempre defensores de la vida y esperanza para los más frágiles.
8 de julio de 2026
Iquique

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En un ambiente de profunda oración y recogimiento, el Templo Catedral de Iquique acogió la tarde del miércoles 8 de julio la Vigilia de Armas, celebración que prepara espiritualmente a los integrantes del Ejército antes de realizar el Juramento a la Bandera.
La Eucaristía fue presidida por el obispo de de la Diócesis de Iquique, hermano Isauro Covili Linfati, y contó con la participación de oficiales, suboficiales, cadetes y soldados conscriptos, además de autoridades civiles y militares de la región.
Durante su homilía, el pastor de la Iglesia de Iquique invitó a los jóvenes uniformados a comprender el juramento no solo como un acto protocolar, sino como una profunda entrega al servicio del país. Comparó este compromiso con una alianza esponsal, señalando que quienes juran fidelidad a la Bandera realizan un verdadero “matrimonio con la patria”, ofreciendo su vida con amor, generosidad y nobleza al servicio de Chile.
Asimismo, recordó que la misión de quienes integran las Fuerzas Armadas debe estar siempre orientada a la defensa y promoción de la vida. Inspirándose en el Evangelio, destacó que Jesús sale al encuentro de quienes sufren y de aquellos que muchas veces permanecen invisibilizados por la sociedad.
“Cuánta gente está invisibilizada y padece dolores y sufrimientos. Es allí donde el Señor se manifiesta”, expresó el obispo, invitando a los soldados a renovar las motivaciones que los llevaron a abrazar la vocación militar.
En ese sentido, los animó a convertirse en portadores de vida y esperanza, especialmente para los más vulnerables.
“Jesús nos invita a ser portadores de vida y esperanza. Que hoy la fe mueva, sostenga y anime el corazón de cada uno de ustedes, así como también a toda la institución militar”, señaló.
Al finalizar la celebración, se vivió un significativo gesto de fe con la bendición y entrega de escapularios a cada uno de los uniformados, iniciativa impulsada por la Fundación de Señoras del Ejército. Los soldados recibieron este signo de protección espiritual con profundo respeto, como preparación para el compromiso que asumirán durante el Juramento a la Bandera.
La Sexta División del Ejército informó que este 9 de julio serán 388 hombres y mujeres quienes prestarán juramento en la Plaza Bernardo O’Higgins, renovando públicamente su compromiso de servicio a la patria.
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Fuente: Comunicaciones Diócesis de Iquique











