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Más de mil adultos mayores peregrinaron a La Tirana para celebrar su Eucaristía

La Eucaristía fue presidida por el obispo de Iquique, Mons. Isauro Covili Linfati, quien invitó a los adultos mayores a renovar la esperanza, fortalecer la vida comunitaria y descubrir el valor de esta etapa de la vida como un tiempo de misión y testimonio.

7 de julio de 2026

La Tirana

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Con profunda alegría y espíritu de fe, más de mil adultos mayores, provenientes principalmente de Iquique, participaron el martes 7 de julio en la tradicional Eucaristía dedicada a ellos en el Santuario de Nuestra Señora del Carmen de La Tirana.


La celebración reunió a peregrinos que repletaron el templo para agradecer al Señor y encomendar sus vidas a la protección maternal de la Virgen del Carmen. La Santa Misa fue presidida por el obispo de la Diócesis de Iquique, hermano Isauro Covili Linfati, concelebrada por el padre Sebastián Encalada y acompañados por el diácono permanente Luis Romero.


Durante su homilía, el obispo centró su reflexión en la invitación de María: “Hagan lo que Él les diga”, recordando que estas palabras siguen siendo una guía para todos los cristianos. A la luz del Evangelio de las Bienaventuranzas, animó a los adultos mayores a vivir con esperanza, manteniendo la mirada puesta en el Reino de Dios sin dejar de comprometerse con la realidad cotidiana.


Mons. Covili destacó que esta etapa de la vida requiere una profunda experiencia de oración, pero también una vida comunitaria activa. En ese sentido, valoró la participación en los grupos de adultos mayores, señalando que estos espacios no solo favorecen la convivencia, sino también la reflexión, la formación y el compromiso con la sociedad.


Asimismo, invitó a quienes han concluido su vida laboral a descubrir un nuevo sentido para el tiempo presente, evitando el aislamiento y la soledad. “No se permitan reducirse a un rincón de la casa. Participen de una comunidad, compartan la vida con otros y sigan soñando”, expresó, subrayando que la jubilación no significa el fin de la misión, sino una oportunidad para seguir aportando desde la experiencia y la sabiduría.


El pastor diocesano también llamó a fortalecer el diálogo entre generaciones, animando a los adultos mayores a compartir con hijos, nietos y bisnietos las enseñanzas que la vida les ha regalado. “No para entregar recetas, sino para comunicar la propia experiencia, esa que puede iluminar el camino de quienes recién comienzan a recorrer la vida”, señaló.


Hacia el final de su mensaje, Mons. Covili invitó a renovar la esperanza, el compromiso con las comunidades y la alegría de vivir, recordando que las enfermedades y las dificultades no tienen la última palabra, porque es la vida la que siempre prevalece en Cristo.


Como gesto final, compartió una reflexión titulada “Bienaventuranzas de los adultos mayores”, donde destacó virtudes como la humildad para aceptar las propias limitaciones, el buen humor, el servicio generoso, la confianza en Dios, la paciencia y la capacidad de acompañar a las nuevas generaciones desde la experiencia. También recordó las figuras bíblicas de Abraham, Sara, Simeón y Ana como testigos de que Dios sigue llamando y actuando a través de quienes han recorrido un largo camino de vida.


La celebración concluyó con una especial bendición para todos los presentes, quienes regresaron a sus comunidades fortalecidos en la fe y renovados en la esperanza, llevando consigo el llamado a seguir siendo testigos vivos del Evangelio bajo el amparo de la Virgen del Carmen de La Tirana.


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Fuente: Comunicaciones Diócesis de Iquique

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