La celebración fue presidida por el obispo de Iquique, hermano Isauro Covili Linfati, y contó con la participación de los diáconos permanentes Sergio Fernández y Andrés Lobos, además de numerosos fieles y grupos parroquiales.
8 de marzo de 2026
Iquique

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La mañana del domingo 8 de marzo se realizó la toma de posesión del padre Enry Armijos como nuevo párroco de la parroquia San Norberto, en la ciudad de Iquique, en una celebración marcada por la participación de la comunidad y los distintos grupos pastorales de la parroquia.
La Eucaristía fue presidida por el hermano Isauro Covili Linfati, obispo de la Diócesis de Iquique, acompañado por los diáconos permanentes Sergio Fernández y Andrés Lobos. Durante la celebración, el diácono Andrés Lobos dio lectura al decreto de nombramiento, mediante el cual se designa al presbítero Enry Armijos como nuevo párroco de la comunidad.
Tras la proclamación del decreto, el padre Enry se arrodilló ante el altar como signo de disponibilidad y servicio, y luego tocó el Santo Evangelio, manifestando su compromiso de anunciar y vivir la Palabra de Dios en medio de la comunidad.
En su homilía, el obispo destacó el tiempo de Cuaresma como un camino de conversión y encuentro con el Señor, invitando a los fieles a vivir un proceso interior que permita renovar la fe, la esperanza y la comunión en la vida comunitaria.
Reflexionando sobre el Evangelio del encuentro de Jesús con la mujer samaritana, el pastor diocesano señaló que el diálogo con Cristo transforma el corazón y conduce a la misión. “El encuentro con Jesús provoca el anuncio. Quien se encuentra con Él no puede guardarlo solo para sí”, afirmó.
Asimismo, invitó a la comunidad a cultivar un espíritu de comunión y de diálogo, recordando que la vida cristiana está llamada a construir puentes, reconciliación y unidad en la Iglesia, en las familias y en la sociedad.
Durante la celebración se realizaron los ritos propios de la toma de posesión parroquial. El obispo entregó al nuevo párroco las llaves del templo, signo de la responsabilidad de custodiar y abrir la casa de Dios para toda la comunidad. Posteriormente, el padre Enry hizo sonar la campana del templo, como signo de su misión de convocar al pueblo de Dios a la oración y a la celebración de la fe.
Luego se dirigieron al bautisterio, donde el nuevo párroco incensó la pila bautismal, recordando la importancia del Bautismo como puerta de entrada a la vida cristiana. Más tarde, revestido con la casulla, el sacerdote se acercó al altar y lo besó como signo de veneración a Cristo, centro de la vida litúrgica y de la comunidad.
Después de la comunión, el padre Enry recibió también las llaves del sagrario, símbolo del cuidado de la presencia eucarística del Señor.
En representación de la comunidad parroquial, la coordinadora Sara Moreno dirigió un saludo al nuevo párroco, manifestando la alegría de la parroquia por recibirlo y comprometiéndose a caminar junto a él en la misión pastoral.
Durante la presentación de los distintos grupos, Misión Joven, Colonias y otras pastorales llevaron las ofrendas al altar, expresando su disponibilidad para servir en la vida de la comunidad.
Al finalizar la celebración, el padre Enry Armijos dirigió unas palabras de agradecimiento, manifestando su gratitud a Dios y al obispo por confiarle esta misión pastoral. En su mensaje recordó de manera especial a su madre, fallecida hace 37 años, señalando que nunca se ha sentido huérfano, pues siempre ha experimentado su presencia en la Virgen María y en la vida de la Iglesia.
Asimismo, agradeció a la comunidad por la acogida y destacó el valor del servicio y de la entrega generosa en la vida parroquial, especialmente de los jóvenes y de las mujeres de la comunidad.
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Fuente: Comunicaciones Diócesis de Iquique











