La emotiva jornada, presidida por monseñor Isauro Covili Linfati, estuvo marcada por la apertura de la Puerta Santa, la Eucaristía y un reconocimiento de la comunidad a los adultos mayores como testigos de esperanza y sabiduría.
30 de septiembre de 2025
Iquique

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El martes 30 de septiembre, con gran alegría y espíritu de fe, más de 400 adultos mayores se reunieron en el Templo Catedral de Iquique para vivir su Jubileo, una jornada de encuentro, reflexión y esperanza en el marco del Año Jubilar que celebra la Iglesia.
La celebración comenzó en el frontis del templo a las 11:30 horas, donde el diácono Ibar Escobar proclamó la Palabra de Dios, mientras que el obispo de Iquique, hermano Isauro Covili Linfati OFM, ofreció una reflexión inicial que motivó a los presentes a vivir este tiempo como un don de gracia y confianza en el Señor. Animados por cantos, los adultos mayores realizaron una peregrinación por las calles aledañas al templo, expresando con alegría su fe y esperanza.
De regreso al templo, se vivió el rito penitencial y la bendición del agua, signo de purificación y renovación espiritual. Posteriormente, se realizó la apertura de la Puerta Santa, momento central de la celebración jubilar, en que toda la asamblea ingresó a la Catedral para continuar con la Eucaristía.
La Santa Misa fue presidida por el obispo Isauro Covili Linfati, concelebrada por el vicario pastoral, padre Javier Sáez, y acompañada por los diáconos Ibar Escobar y Sergio Fernández. Durante su homilía, el obispo destacó la importancia de los adultos mayores como testigos de esperanza:
“Los ancianos son signo de esperanza porque han dado batallas, han resistido en la vida y perseverado. Nos transmiten valores, virtudes y sentido de la vida. Ellos nos recuerdan que la vida se consigue con esfuerzo, disciplina y paciencia. Es fundamental escucharlos y reconocerlos como portadores de sabiduría”, expresó.
Asimismo, invitó a los presentes a vivir con alegría la etapa de la ancianidad, transmitiendo a las nuevas generaciones un legado de fe y servicio. “Visitar a un adulto mayor o enfermo es encontrarse con Jesús mismo, pues ellos nos liberan de la indiferencia y nos invitan a cultivar la esperanza”, señaló.
En el ofertorio, se presentaron el pan y el vino, junto a un arreglo floral ofrecido por funcionarias de la Oficina del Adulto Mayor de la Ilustre Municipalidad de Iquique, como signo de gratitud y alabanza a la Virgen María. También se entregaron alimentos no perecibles, gesto solidario en favor de quienes más lo necesitan.
Por último, la Oficina del Adulto Mayor de la Ilustre Municipalidad de Iquique entregó un reconocimiento a monseñor Isauro Covili Linfati, destacando su cercanía y disposición constante hacia la comunidad.
Posterior a la Eucaristía, la Pastoral Social Cáritas del Obispado de Iquique junto con la Pastoral del Adulto Mayor realizaron una presentación artística, que coronó la jornada con un signo de alegría y fraternidad.
El Jubileo concluyó en un ambiente de profunda oración y celebración comunitaria, reafirmando la vocación de los adultos mayores como transmisores de esperanza y alegría para toda la comunidad diocesana.
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Fuente: Comunicaciones Diócesis de Iquique














