top of page

León XIV: "No tengamos miedo de reconocer nuestros errores"

A la hora del Ángelus, el Papa reflexionó sobre el Evangelio del día que presenta la parábola del fariseo y del publicano del evangelista Lucas. El primero exalta sus méritos, mientras el segundo se presenta ante Dios tal como es, pidiendo perdón. “Hagamos lo mismo” exhortó el Pontífice. “Así podrá crecer, en nosotros y a nuestro alrededor, su Reino”.

26 de octubre de 2025

Santa Sede

MÁS NOTICIAS

Audiencia General: el Papa pide no delegar decisiones humanas a los algoritmos

Las felicitaciones al Papa León por su cumpleaños

Para construir paz y esperanza: Verdad, justicia y reconciliación

Adultos Mayores festejaron las Fiestas Patrias en la parroquia San José de Iquique

Conferencia Episcopal de Chile presenta su Primera Cuenta Pública Pastoral y Económica

Obispos llaman a renovar la mirada pastoral ante la migración: Superar los prejuicios y caminar hacia una auténtica interculturalidad

Conversatorio en la Universidad Santo Tomás aborda la migración y maternidad con mirada pastoral

Diócesis de Iquique celebró el día nacional del migrante con una multitudinaria misa y muestra cultural

Comunidades de la quebrada de Tarapacá celebran encuentro de Santos Patrones en el Santuario de San Lorenzo

La palabra de Dios formó y renovó el compromiso misionero de la parroquia Espíritu Santo

"Muros que separan, fe que une": Obispos de la triple frontera se reúnen en Bolivia por los desafíos de la migración

El Icono de Ntra. Sra. del Perpetuo Socorro inicia su visita en el marco de los 150 años de los Redentoristas en Chile

No es ostentando nuestros méritos como nos salvamos, ni ocultando nuestros errores, sino presentándonos honestamente, tal como somos, ante Dios, ante nosotros mismos y ante los demás, pidiendo perdón y confiando en la gracia del Señor.


Es la indicación del Papa León XIV en su alocución previa a la oración del Ángelus del domingo 26 de octubre. Reflexionando sobre el pasaje evangélico de la liturgia del día, que presenta a dos personajes, un fariseo y un publicano, el Pontífice resaltó que el primero “se jacta de una larga lista de méritos” y por eso “se siente mejor que los demás, a quienes juzga con desprecio”. Con actitud presuntuosa, “denota una observancia exacta de la Ley, sí, pero pobre en amor”, “carente de misericordia”.


El publicano también está rezando, pero de manera muy diferente. “Tiene mucho por qué pedir perdón”, afirmó León XIV. Es un recaudador de impuestos al servicio del imperio romano que trabaja con un contrato público, el cual le permite especular con los ingresos en detrimento de sus propios compatriotas. Sin embargo – explicó el Obispo de Roma - al final de la parábola, Jesús nos dice que, de los dos, es precisamente él quien vuelve a casa “justificado”, es decir, perdonado y renovado por el encuentro con Dios. Y esto sucede, precisa el Papa, porque “el publicano tiene el valor y la humildad de presentarse ante Dios. No se encierra en su mundo, no se resigna al mal que ha hecho”.


El Pontífice citó a continuación a san Agustín quien, al comentar este episodio, “compara al fariseo con un enfermo que, por vergüenza y orgullo, oculta sus llagas al médico”. En cambio, el publicano “con humildad y sabiduría, muestra al médico sus heridas, por muy feas que sean, y le pide ayuda”.


El Santo Padre invitó entonces a imitar la actitud del publicano:

Queridos hermanos y hermanas, hagamos lo mismo. No tengamos miedo de reconocer nuestros errores, de ponerlos al descubierto asumiendo nuestra responsabilidad y confiándolos a la misericordia de Dios. Así podrá crecer, en nosotros y a nuestro alrededor, su Reino, que no pertenece a los soberbios, sino a los humildes, y que se cultiva, en la oración y en la vida, a través de la honestidad, el perdón y la gratitud.


Al concluir su aloción, León XIV se dirigió a María, “modelo de santidad”, para que “nos ayude a crecer en estas virtudes”.


Video:


Fuente: Vatican News

BLANCOBISPADO.png

Bolivar 588 - Iquique

572-417697

  • Instagram
  • Facebook
  • X
  • Youtube

 Copyright ©2026 Diócesis de Iquique.

bottom of page