La comunidad acompañó con alegría la celebración presidida por el obispo Isauro Covili, donde se destacó el camino formativo y el don del Espíritu Santo.
27 de noviembre de 2025
Alto Hospicio

MÁS NOTICIAS
La tarde del jueves 27 de noviembre, en el colegio católico Nazaret de Alto Hospicio, se realizó la celebración en la que un grupo de jóvenes recibió el Sacramento de la Confirmación, reafirmando su fe y compromiso cristiano.
La Eucaristía fue presidida por el hermano Isauro Covili Linfati, obispo de la Diócesis de Iquique, y concelebrada por el padre Carlos Inarejo Lillo. En un ambiente de profunda alegría, 12 jóvenes fueron confirmados en el don del Espíritu Santo.
Tras la proclamación del Evangelio, la hermana Genoveva Surco, misionera salesiana y catequista, presentó oficialmente a los confirmandos ante el obispo, dando testimonio de su proceso formativo y del camino recorrido durante la catequesis.
En su homilía, el obispo Isauro Covili invitó a los jóvenes a reconocer el camino de fe que han recorrido: “Hay tantas cosas que no sabemos y no conocemos, pero en el camino vamos conociendo al Señor, y seguramente en el camino que han hecho lo han conocido”, expresó.
El pastor diocesano profundizó en la importancia del asombro como actitud espiritual y humana: “Si uno cultiva una mente y un corazón capaces de sorprenderse, cultivará un buen camino. El Espíritu Santo siempre sorprendió a los habitantes de Jerusalén y hoy nos sorprende porque ustedes han caminado hasta este momento. El asombro es una categoría para la vida.”
Además, llamó a los padrinos y a las familias a acompañar con cercanía el crecimiento espiritual de los jóvenes: “Los padrinos son testigos privilegiados de este sacramento. Permanezcan cerca, acompañando y cuidando. Los padres deben corregir si es necesario, a través del diálogo, con ternura y vigor.”
En un clima de solemnidad, los jóvenes encendieron sus velas desde el cirio pascual, signo de recibir la luz de Cristo resucitado.
Posteriormente se realizó la imposición de manos, mediante la cual el obispo invocó y transmitió el don del Espíritu Santo. Luego, uno a uno, fueron ungidos con el santo crisma: “Los marcó con la cruz gloriosa de Cristo, signo de que son propiedad del Señor, y de que son nuevos cristos”
Antes de la bendición final, uno de los jóvenes compartió un sentido testimonio, animando a sus compañeros a continuar unidos en la fe y perseverar en este camino que recién comienza.
Galería de fotos:
Fuente: Comunicaciones Diócesis de Iquique














