Fieles de toda la Iglesia local se congregaron en una Eucaristía marcada por la acción de gracias, la peregrinación y el llamado a seguir caminando como peregrinos de esperanza hacia el centenario diocesano.
20 de diciembre de 2025
Alto Hospicio

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La tarde del sábado 20 de diciembre, la Diócesis de Iquique vivió un significativo momento de fe y acción de gracias con la Eucaristía de clausura del Año Jubilar 2025, unida a la conmemoración de su 96º aniversario, celebración realizada en el templo jubilar de la Parroquia Sagrado Corazón de Jesús, en la comuna de Alto Hospicio .
La jornada comenzó cerca de las 18:00 horas en la plaza Villas Las Américas, donde fieles de las distintas comunidades diocesanas se congregaron con cantos y alabanzas, en un ambiente de recogimiento y alegría. En este espacio se vivió el acto penitencial, como preparación espiritual para iniciar la peregrinación hacia el templo jubilar. Posteriormente, ya en el frontis del templo, se realizó un momento de oración antes del ingreso de la asamblea para dar inicio a la Eucaristía.
La celebración fue presidida por el hermano Isauro Covili Linfati, obispo de la Diócesis, y concelebrada por el padre Benito Tapia Espinoza, vicario general, junto al padre Martín Koroiciri, párroco del templo jubilar, además de sacerdotes y diáconos de la Diócesis.
En su homilía, el obispo invitó a la comunidad a celebrar este aniversario “con un corazón lleno de fe, gratitud y alegría”, destacando la certeza de que Dios camina junto a su pueblo en las comunidades parroquiales, movimientos y organizaciones de piedad popular y sociales. En ese sentido, animó a seguir creciendo como una Iglesia de comunión y participación, en sinodalidad, profecía y misión permanente.
Reflexionando en torno al Evangelio proclamado, el pastor diocesano profundizó en la figura de san José, destacando su actitud de fe ante el misterio de Dios y su vocación al servicio del plan de salvación. A partir de ello, exhortó a las comunidades a cuidar y proteger la vida en todas sus dimensiones, especialmente la vida humana y su dignidad, siguiendo el ejemplo de José, custodio del Emanuel, Dios con nosotros.
Asimismo, el obispo recordó que el Año Jubilar fue abierto en comunión con el Papa, bajo el lema Peregrinos de esperanza, como una invitación a renovar la vida de fe, trabajar por la paz, fortalecer la comunión y caminar en cercanía con los más pobres y excluidos. Subrayó que los frutos de este año de gracia no concluyen con su clausura, sino que están llamados a seguir dando vida y esperanza en las comunidades parroquiales y en la sociedad.
Durante la liturgia eucarística, al momento de las ofrendas, se presentaron signos cargados de significado: el pan y el vino, representando la vida cotidiana del pueblo; el Cirio Jubilar, acompañado de trece cintas que simbolizaron los distintos jubileos vividos durante el año; y el escudo de la diócesis, ofrecido en acción de gracias por los 96 años de historia eclesial, como signo de una Iglesia que camina entre el desierto y el mar anunciando el Evangelio.
Antes de la bendición final, el obispo expresó un especial agradecimiento a la comisión diocesana del Jubileo por su servicio pastoral y organizativo a lo largo del año, reconociendo el trabajo de sacerdotes, religiosos y laicos que hicieron posible este tiempo de gracia para la Iglesia local.
La celebración concluyó en un ambiente de profunda acción de gracias, dejando en el corazón de los fieles el llamado a seguir siendo peregrinos de esperanza, de cara a los desafíos pastorales y evangelizadores que se proyectan hacia el camino al centenario de la Diócesis de Iquique.
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Fuente: Comunicaciones Diócesis de Iquique















