top of page

El Papa León XIV: Nadie se perderá, porque el amor de Dios alcanza a todos

En el Ángelus de este domingo, conmemoración de todos los fieles difuntos, el Papa León XIV invitó a los fieles a contemplar la resurrección de Cristo como la gran esperanza que ilumina la vida y la muerte de cada persona. Patricia Ynestroza-Ciudad del Vaticano.

2 de noviembre de 2025

Santa Sede

MÁS NOTICIAS

Obispos de Chile inician su 133ª Asamblea Plenaria con firme adhesión al Papa León XIV

Declaración de los Obispos de Chile en comunión con el Santo Padre León XIV

Parroquia Espíritu Santo celebra la primera comunión de 49 niños y jóvenes

Fiesta de la Alegría celebró a Cristo resucitado con más de un centenar de fieles

Formación en Alto Hospicio de la cultura del cuidado y la prevención de abusos

León XIV presidirá Vigilia de Oración por la Paz este sábado 11 de abril a las 12:00 horas de Chile

Carta del Comité Permanente en el Centenario de la Coronación de la Virgen del Carmen

Obispos en Chile invitan a unirse a la jornada de oración por la paz convocada por el Papa

Pastoral Carcelaria de Iquique refuerza su misión en encuentro Diocesano

Hermana Lucaena renueva sus votos en signo de fidelidad y entrega al Señor

Padre Gustavo Marrupe asume como administrador en Nuestra Señora del Camino

"Allí lo verán": Obispo Isauro llama a volver a la propia Galilea para encontrarse con el Resucitado

En el marco de la Conmemoración de todos los fieles difuntos, el Papa León XIV subrayó que el corazón del Evangelio es la certeza de que “nadie se pierde para siempre, porque la voluntad de Dios es que todos tengan vida”. “La voluntad del que me ha enviado es que yo no pierda nada de lo que él me dio, sino que lo resucite en el último día” (Jn 6,39), recordó el Papa citando el Evangelio de san Juan. Estas palabras, explicó, revelan la preocupación profunda de Dios por cada ser humano: que todos encuentren su lugar en la plenitud del amor divino.


“Por lo tanto, el núcleo de la preocupación de Dios está claro: que nadie se pierda para siempre, que cada uno tenga su lugar y resplandezca en su unicidad.”


Una comunión que abarca todas las diferencias

León XIV relacionó la fiesta de Todos los Santos, celebrada el día anterior, con la conmemoración de los difuntos, presentándolas como dos dimensiones de una misma realidad: la comunión universal del amor de Dios.


La Solemnidad de Todos los Santos, dijo, es la fiesta que celebra la comunión entre todos los hijos e hijas de Dios. El deseo de participar en la vida divina está inscrito en el corazón humano y se manifiesta como búsqueda de reconocimiento, atención y alegría. Y luego citó al Papa Benedicto XVI cuando escribió al respecto:


“la expresión “vida eterna” trata de dar un nombre a esta espera irreprimible: no es un continuo sucederse de días sin fin, sino el sumergirse en el océano infinito del amor, en el que el tiempo, el antes y el después ya no existen más. Una plenitud de vida y de felicidad: es esto lo que esperamos y aguardamos de nuestro estar con Cristo”


Memoria y esperanza ante la muerte

El Pontífice señaló que el recuerdo de los difuntos no es un ejercicio de nostalgia, sino un acto de fe y esperanza. “Sin la memoria viva de Jesús —advirtió—, cada vida corre el riesgo del olvido; pero en Él, incluso quien no tiene quien lo recuerde conserva su infinita dignidad”, y añadió:


“Jesús, la piedra que los constructores ha rechazado, es ahora la piedra angular (cf. Hch 4,11). Este es el anuncio pascual. Por esta razón, los cristianos recuerdan desde siempre a los difuntos en cada Eucaristía, y hasta la fecha piden que sus seres queridos sean mencionados en la plegaria eucarística. Desde aquel anuncio surge la esperanza de que nadie se perderá.”


La voz que viene del futuro

Al final del Ángelus, León XIV invitó a los fieles a que la visita a los cementerios no sea solo un momento de silencio o nostalgia, sino una afirmación de fe en la resurrección. “Cuando profesamos: ‘Espero la resurrección de los muertos y la vida del mundo futuro’, conmemoramos el futuro —dijo—. No vivimos encerrados en el pasado ni en el presente, sino abiertos a la vida nueva que Cristo promete”. Con un tono esperanzador, el Papa aseguró que la voz de Jesús nos llama por nuestro nombre y nos prepara un lugar donde el amor vence a la muerte. “Que María, mujer del Sábado Santo, nos enseñe a seguir esperando incluso cuando todo parece perdido”, concluyó.


Video:


Fuente: Vatican News

BLANCOBISPADO.png

Bolivar 588 - Iquique

572-417697

  • Instagram
  • Facebook
  • X
  • Youtube

 Copyright ©2026 Diócesis de Iquique.

bottom of page