Cientos de personas mayores participaron de la celebración, que fue presidida por el obispo de Iquique, hermano Isauro Covili, y que contó con la presencia de autoridades y representantes de la Municipalidad de Iquique.
1 de octubre de 2026
Iquique

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Al mediodía de este jueves 1 de octubre, el Templo Catedral de Iquique acogió la celebración de la Eucaristía con motivo del inicio del Mes de las Personas Mayores, instancia que reunió a cientos de adultos mayores provenientes de distintos sectores de la ciudad.
La celebración fue presidida por el hermano Isauro Covili Linfati, obispo de la Diócesis de Iquique, y concelebrada por el padre Javier Sáez Gallardo, párroco de la Catedral, junto al acompañamiento del diácono permanente Milton Jorquera. También participaron autoridades y funcionarios de la Municipalidad de Iquique, vinculados especialmente al trabajo con las personas mayores.
Durante su homilía, el obispo destacó la dignidad de las personas mayores y su derecho a expresar sus inquietudes y preocupaciones. En este sentido, señaló que existen motivos para manifestar aquello que aún necesita mejorar en la sociedad, siempre mediante el diálogo y de manera constructiva.
El hermano Isauro hizo referencia a diversas situaciones que afectan la vida cotidiana de los adultos mayores, como las dificultades de acceso a especialistas médicos, las pensiones y jubilaciones, las condiciones de las calles y veredas, además de aspectos aparentemente pequeños, pero significativos, como el tamaño de la letra en documentos que reciben las personas mayores.
Asimismo, valoró los espacios de encuentro y participación que existen a través de los clubes de adultos mayores y las actividades impulsadas por el municipio, pero recordó que aún existen muchas personas mayores que permanecen solas y encerradas en sus hogares.
En su reflexión, invitó a los presentes a mirar el futuro con esperanza, dejando atrás una vida centrada únicamente en la nostalgia. “Si uno vive de nostalgia es signo de muerte; si uno vive en un horizonte abierto hacia delante es signo de vida”, expresó, animándolos a seguir soñando, pensando y compartiendo valores profundos.
El obispo también destacó la responsabilidad que tienen las personas mayores de transmitir a las nuevas generaciones los aprendizajes adquiridos a lo largo de su vida, incluyendo sus experiencias, errores y enseñanzas. “Transmitan aunque no los escuchen, transmitan valores a las nuevas generaciones”, manifestó.
Finalmente, invitó a los adultos mayores a mantener una presencia activa en la Iglesia y en la sociedad, animándolos también a continuar expresando sus inquietudes frente a aquellas situaciones que todavía requieren atención. “Reclamen y protesten por algunas cosas que aún no son suficientes”, señaló.
Durante la presentación de las ofrendas, representantes de los adultos mayores entregaron alimentos destinados al comedor solidario de la Parroquia Inmaculada Concepción de Iquique, como signo concreto de fraternidad y preocupación por quienes más lo necesitan.
Por su parte, el director de la Dirección de Desarrollo Comunitario (DIDECO), junto a funcionarios de la Oficina del Adulto Mayor de la Municipalidad de Iquique, presentaron ante el altar el pan y el vino, frutos de la tierra y del trabajo de hombres y mujeres.
La celebración permitió así dar inicio al Mes de las Personas Mayores desde la fe y la comunidad, reconociendo el aporte que realizan a la sociedad y renovando el llamado a construir espacios donde puedan participar, ser escuchados y seguir entregando su experiencia y valores a las nuevas generaciones.
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Fuente: Comunicaciones Diócesis de Iquique

