“PARROQUIA SOLIDARIA… UNA CIUDAD PARA DIOS”
“La Parroquia es la fuente de la aldea”, así describió una vez el llamado Papa Bueno Juan XXIII a la parroquia, un lugar donde los fieles vamos a beber del agua viva, a nutrirnos de la palabra de Jesucristo. El espacio para hacer viva la triple dimensión cristiana que anuncia, celebra y testimonia.
Haciendo eco al llamado de solidaridad en la primera Carta Encíclica de Benedicto XVI quien nos presenta que la acción solidaria debe ser organizada, nace el proyecto Parroquia Solidaria, un anhelo de la Pastoral Social diocesana por acercar el quehacer de pastorales como enfermos, salud, dependencias, escucha y adulto mayor al barrio.
En este sentido, Marcos Rojas, coordinador diocesano del área Pastoral Social señala “Muchas veces hemos hablado de pastoral orgánica, de un orden. La Parroquia Solidaria buscar tener un sistema organizado de atención a los hermanos que llegan, buscando, no sólo ser asistencialistas sino también en la promoción hacían la dignidad humana”.
La Parroquia Solidaria, debe ser cooperadora con otras instituciones, grupos, movimientos, Iglesias y organizaciones en la búsqueda de ese “otro mundo es posible, ya”, así la solidaridad se nos presenta acogedora, creativa, organizadora, formadora, ecuménica y comprometida.
“El ver en esto un llamado de atención en lo que como Iglesia nos compete, en lo que el Papa nos dice, no es materia de segundo plato, está unido a esta triple dimensión de la fe cristiana: la celebración por excelencia en la eucaristía, la acción del gracias que es el anuncio profético del Reino, y la diaconía que es el servicio en respuesta a lo que Dios ha hecho por mí y que se traduce en caridad”.
Así mismo, nuestro Obispo en su Carta Pastoral nos señala “…Hay tantos gritos en la ciudad de los hombres que la Iglesia debe oír y atender: el dolor de los que sufren, los excluidos y marginados sociales, las urgencias materiales de miles. En nuestra diócesis descubrimos la urgencia de los estragos de la droga, el alcohol y la violencia en diversos niveles, los jóvenes que no tienen horizonte de futuro, las situaciones que provoca la inestabilidad laboral, la llegada de tantos migrantes de países hermanos como la migración interna, con expectativas no siempre cumplidas…”
Por ello, la Parroquia Solidaria necesita que las comunidades apuesten por la Caridad, lo que no es más que “apostar por un amor activo y concreto hacia cada ser humano” como señaló Juan Pablo II, que haga de toda la comunidad cristiana testigo veraz del Señor en el mundo. Apostar por la Caridad es creer en la fuerza transformadora y liberadora del amor, que se proyecta en el testimonio de vida de la comunidad parroquial, mediante las obras que muestran su conversión al proyecto de Jesús.