Áreas Pastorales

9.- Contribución a la Iglesia 1%

 

·      Algunos Datos Bíblicos.

 

El diezmo es una práctica de la antigüedad (Tanto entre los babilonios, persas, griegos y romanos, como entre los hebreos). TAMBIÉN ES LEY EN LA ACTUALIDAD (Entre los musulmanes, judíos y muchos grupos cristianos.)

En el Nuevo Testamento la práctica del diezmo  no es abolida por Jesús, sino más bien se pide regular la exageración aplicada por los rabinos a las plantas más insignificantes (San Mateo 23 ,23).    No es la ley y/o el amor, sino ambos.

Cristo no lo rechaza, pero enseña una referencia nueva. En ninguna de las cuatro veces que aparece en el Nuevo Testamento (mt23, 23; lc 11,42; 18,12; hb 7,2-9) se nos enseña a guiarnos por esa medida. La Nueva Alianza no se limita a  la ley del  10 % sino que se nos refiere al ejemplo de Jesucristo que se dio sin reservas. Jesús vive una entrega radical y nos enseña que debemos hacer lo mismo: darse del todo por amor sin contar el costo.

En la escena de la Viuda Pobre que   “ha echado de lo que necesitaba, todo cuanto poseía, todo lo que tenía para vivir “ (San marcos 12,42 – 44). Viene a resumir lo que Dios valora de las actuaciones humanas. Ella entendió el mandato del Señor y comprendió lo que puede ser un apoyo. En ella había un amor a Dios muy  fuerte, el cual  la impulsa  a  dar lo que tiene para vivir y se lo da a Dios. Jesucristo vino a cumplir y a llevar  a su perfección todo el Antiguo Testamento. Él quiso enseñarnos que la perfección de los sacrificios del  Antiguo Testamento se encuentra en la ofrenda de la viuda. Para ella asegurar el servicio de Dios en su templo, era realmente lo primero, lo más importante en la vida.

Finalmente el corazón traspasado de Jesús es el modelo de entrega total. Se entregó hasta la muerte en el calvario, hasta la última gota de su Preciosa Sangre. Jesús nos da su Gracia para saber dar y darnos como Él se dio. Todo le pertenece a Dios y somos administradores de nuestros recursos, según el Espíritu Santo ilumina la conciencia. Si hacemos esto: dar de lo nuestro, es para asociarnos más al sacrificio de Cristo que se entregó por nosotros totalmente.

En la Primera Comunidad compartían  todo  (Hechos 2, 44).Y los bienes eran dejados a los pies de los Apóstoles.- (Hechos 4,36 – 37.)

San Pablo enseña y vive la misma entrega radical  y es prueba de  amor sincero. “pues conocéis la generosidad de nuestro Señor  Jesucristo, el cual, siendo rico, por vosotros se hizo pobre a fin de que os enriquesiérais con su pobreza.- (ii cor, 8,9).