CAMINO PASTORAL
 PARA LA FIESTA GRANDE
DE LA VIRGEN DEL CARMEN DE LA TIRANA

En el camino del bicentenario del alma de Chile
AÑOS 2004 - 2010

  

            Programar la fiesta de la Virgen en el Carmen de la Tirana  no es sólo la repetición anual del rito festivo de la fiesta, cuyos elementos son fijos y demarcados por la cultura religiosa que los rige;  sino que requiere una respuesta pastoral de la Iglesia hacia lo que Dios quiere en ella.

            En primer lugar este es un encuentro de Dios con su pueblo peregrino  través de la presencia de la Virgen María, icono de su misericordia. En lo más profundo el pueblo comprende esta especial presencia de Dios en María e intuye esa particular intercesión de la Virgen María ante la  Santísima Trinidad.

            La Iglesia nortina, como pueblo de Dios, está invitada a este paso anual y festivo de encuentro sagrado de Dios con su pueblo. Somos convocados como Iglesia por la misma fuerza del Espíritu. De allí que toda la Iglesia se dispone al servicio de este paso salvífico que Dios hace con su pueblo.

 

 

MARIA, ESTRELLA DE TODOS LOS CAMINOS

            En el camino del bicentenario de Chile, también queremos disponernos para tan importante fecha para el país desde la Fe. No es suficiente lo material, la Patria se construye desde sus cimientos más hondos y estos se encuentran en la tradición de la Fe cristiana, alma de Chile.

            La orientación de la fiesta para estos seis años se enmarca en la  formulación de una advocación mariana, que recogiendo la tradición del Carmelo, nos abre a la dimensión del caminar cristiana en la dinámica del discipulado de la Fe. En este sentido, La Virgen María se muestra a la vez como modelo de discípula de Cristo y a la vez como madre y maestra que anima el caminar de los otros discípulos de su Hijo. Ella puede iluminar, como una estrella, el caminar del pueblo peregrino, el andar de los discípulos en esta hora de la historia del mundo y de la Iglesia. Ella en sí misma, como imagen de la bondad de Dios, constituye una escuela de amor para aprender las lecciones de Cristo. Es maestra que nos abre al don de la vida, a la práctica de las virtudes, a la búsqueda de la voluntad del Padre, a la solidaridad evangélica, a la fraternidad entre los pueblos, al sueño de una patria justa, fraterna y reconciliada.

            El rol de María como peregrina de la Fe, es un modelo de una invitación a realizar bajo su ejemplo y amparo el mismo camino de la fe, propio de cada cristiano por todos los caminos que en este tiempo la Iglesia está llamada a recorrer. Camino que requiere un discipulado que brota de la intimidad con el Maestro. Por ello que no puede haber ningún ejercicio de virtudes, y vida solidaria auténtica; sino se parte del encuentro con el Señor resucitado, al modo de los discípulos de Emaús que lo reconocen en la fracción del pan y en la explicación de las Escrituras. Es desde el mismo seno contemplativo de la Eucaristía, desde donde brota la experiencia del discipulado de Cristo. María, anima con su oración, ejemplo y perseverancia este caminar, al modo como sostuvo la oración de los discípulos en el cenáculo de Pentecostés.

 

UN NUEVO LEMA

            Entre los años 2001-2003, a propósito de la coronación de la venerada imagen de la Virgen, se desarrolló un lema  que se mantuvo por tres años, que fue acompañado de una catequesis al interior de los bailes religiosos, marcada por tres momentos: coronación, anuncio de la cruz y misión. La experiencia  ha resultado tremendamente positiva.

            Mirando este proceso y colocándonos de cara a los nuevos tiempos, escuchando muchas voces, las sugerencias realizadas a través de las evaluaciones de la fiesta, acogidas las ideas presentadas por nuestro obispo y la lectura de la exhortación post sinodal “Ecclesia in América”, ha ido surgiendo un modelo de orientación de la fiesta que lleve a un camino de siete años, que concluirá en la celebración del bicentenario del país. De esta forma, desde la experiencia de la fe, en el marco de la celebración festiva religiosa del Norte, podemos realizar como Iglesia, un anuncio gozoso de la esperanza cristiana a un país que busca caminos de desarrollo y modernización.

            El lema es una súplica a María, para constituirnos en discípulos de Cristo. Es la manifestación del gran anhelo de la Virgen, que todos conozcan a su Hijo y lo sigan al modo como ella mismo lo hizo. Ella será la estrella que ilumine nuestra caminar de peregrinos en estos nuevos tiempos para Chile, la Iglesia y el mundo.

 

Peregrina de la Fe,

Estrella de los caminos,

Llévanos tras las huellas de Cristo, el Señor Jesús.

 

            A partir de la experiencia de aprender a ser discípulos de Cristo, guiados por María, estrella de todos los caminos que los cristianos son llamados a recorrer, se invitará a ir haciendo nuestras las enseñanzas de Jesús, haciendo lo que el nos dice (Jn 2) Este encuentro de discípulo y Maestro tiene su momento culminante en la Eucaristía, cumbre y fuente de toda la vida cristiana. Y desde allí brota el envío que Jesús nos hace para recorrer los caminos de la fraternidad, la solidaridad, la justicia, la paz, la reconciliación. Jesús nos invita a la práctica de las virtudes que brotan del Evangelio. Desde este encuentro con el Maestro, bajo el maternal amparo de la Virgen Santísima, estrella de Chile, los cristianos somos llamados a ser luz en medio de los nuevos tiempos. Así contribuimos a construir el alma de Chile.

 

PEREGRINOS DE TODOS LOS CAMINOS

            En esta dinámica se irán tocando diversos aspectos que brotan del encuentro con Jesús, y que constituyen una invitación para todos nosotros, peregrinos de la Fe.

 

 

AÑO 2004:    La Eucaristía, fuente y cumbre de la vida cristiana

                       La vida de la Fe, principio de toda la acción cristiana (Fe)

                       La Virgen María, peregrina de la Fe

 

AÑO 2005:    La fraternidad entre los pueblos.

                       La vocación de Chile a la paz

                       Invitados a vivir la virtud de la fortaleza (Fortaleza)

                       La Virgen María, peregrina de la Nueva humanidad

                      

 

AÑO 2006:    El valor de la vida y la familia

                       La vocación de Chile a vivir en familia

                       Invitados a vivir la virtud la vida con moderación (Templanza)

                       La Virgen María, peregrina de la vida

 

AÑO 2007:    Viviendo la unidad de la Fe

                       La vocación de los cristianos a ser signos de unidad para Chile

                       Invitados a vivir en la caridad de los hermanos (Caridad)

                       La Virgen María, peregrina de la unidad

 

AÑO 2008:    La solidaridad cristiana

                       La vocación solidaria de Chile

                       Invitados a vivir en la práctica de la justicia social (Justicia)

                       La Virgen María, peregrina de la solidaridad

           

 

AÑO 2009:    La reconciliación con Dios, con uno mismo, con los otros y la creación.

                       La vocación de Chile al perdón y al respeto             

                       Invitados a vivir con moderación la vida (Prudencia)

                       La Virgen María peregrina de la

 

AÑO 2010:    El nuevo Chile. Bicentenario de la Patria

                       La vocación de Chile a ser país de pan, abrazo y trabajo

                       Invitados a construir el país en esperanza (Esperanza)

                       La Virgen María, Estrella de Chile