EL ESCAPULARIO, SÍMBOLO DE VIRTUDES CRISTIANAS



Nadie ignora cuán eficaz es para avivar la fe católica y reformar las costumbres, el amor a la Santísima Virgen, Madre de Dios, mediante manifestaciones de devoción, que contribuyen a iluminar las mentes con celestial doctrina y a excitar las voluntades a la práctica de la vida cristiana. Entre éstas debe colocarse ante todo, la Devoción del Escapulario de los Carmelitas que, por su sencillez al alcance de todos y por los abundantes frutos de santificación que aporta, se halla extensamente divulgada entre los fieles cristianos.

No es algo de poca importancia, sino de la consecución de la vida eterna en virtud de la promesa hecha por la Santísima Virgen; se trata de la más importante de las devociones y del modo de llevarlo a cabo con seguridad. El escapulario es como un traje de gala, prenda y señal de protección de la Madre de Dios.

Reconozcan en este memorial de la virgen, un espejo de humildad y castidad, vean en el escapulario un compendio de modestia y santidad, el cual visten día y noche, significada con simbolismo elocuente, en la oración con la cual invocan el auxilio divino. Reconozcamos por fin en ella su consagración al corazón santísimo de la Virgen Inmaculada.

Oración: Te suplicamos señor, que nos asistas con la intersección poderosa, la Santísima Virgen María, Madre y Reina del Carmelo para que, guiada por su ejemplo y protección, lleguemos hasta la cima del monte de la perfección que es Cristo. Que vive y reina, amén.