El caminar que plantea la Iglesia Diocesana para los próximos cinco años de la celebración de la Fiesta de Nuestra Señora del Carmen, quiere profundizar y reforzar lo que significa la Identidad Cristiana. También pone en manos de los fieles la Cruz Gloriosa, signo que representará la fe de los cristianos en este período, y el lema con que los devotos vivirán su encuentro personal en la Fiesta de la “Chinita”. El Rector Interino del Santuario, padre Franklin Luza explica estos elementos fundamentales de los próximos cinco años.
El Obispo de Iquique “ha planteado siempre el problema de la identidad en el Santuario, en dos pasos: ¿cuáles son los elementos que hacen que el Santuario tenga esta relevancia para el norte?, esta es la identidad en general. Ahora, el Santuario resume la identidad del Norte Grande de Chile, pero además queremos destacar en este camino, la Identidad Cristiana del Santuario. Es decir, esto no es solamente la suma de la expresión cultural sino que además tiene su fundamento en la doctrina cristiana”, dijo el padre Franklin.
¿Por eso el signo para este tiempo es la Cruz?
Sí, porque fue a partir de la Cruz, que encontraron los españoles que venían ya colonizando el Norte, fue a partir de la cruz en que se produjo la síntesis, y entonces el signo más importante del relato fundante es que en el lugar donde fue bautizada la Ñusta, es el mismo donde fue sepultada, porque ahí precisamente la mataron. En ese lugar plantaron una cruz y por tanto, como signo para estos cinco años, la Cruz va a significar la cultura, la conversión, el bautismo y la sepultura de la Ñusta, además del nacimiento, en este lugar, de un culto especial que une la Cruz, que es el signo que traen los españoles cristianos con la danza y el colorido, que es el aporte del pueblo andino.
Por ello hemos recogido la Cruz para estos cinco años, como signo de identidad porque la fiesta tiene una Identidad Cristiana que se simboliza en una cruz, pero no en una cruz cualquiera, sino en una que está vestida de flores al modo como lo hace la síntesis de la identidad del norte. Es una cruz florecida, gloriosa, vestida de flores, que es el signo de los cristianos más la expresión cultural del pueblo americano.
Detrás de esta Cruz Gloriosa también está la Cruz de Chile
Claro, también está el legado de los españoles que trajeron la fe, está la fe andina porque se representa en las flores, está el bautismo y la conversión de la Ñusta porque el gesto de plantar la Cruz en el lugar de su martirio, dio comienzo a la historia fundante, a la vida del Santuario.
En medio del mundo ¿Cómo los cristianos muestran su identidad a la sociedad?
En este momento, y durante este periodo de cinco años, el signo para mostrarla es la Cruz florecida, desde el punto de vista simbólico. Ahora, desde lo testimonial, tenemos que mostrar con nuestra vida, que sea coherente con la Cruz de la historia, con la cultura y con la adhesión a esta Cruz, principal signo cristianos en la vida de la iglesia y es también la expresión cultural propia de esta tierra.
¿Cómo se fortalece la identidad cristiana en una persona concreta?
Reconociendo explícitamente nuestra condición de fe cristiana y no solamente la expresión de cultura cristiana. Un camino para lo personal, es plantearse lo que significa Jesucristo para nosotros, si el cristianismo es una expresión de la cultura o si es una adhesión personal a Cristo, que es la fe. Estos son años para preguntarse ¿porqué vamos a La Tirana?, ¿vamos porque encontramos allí una expresión cultural? o ¿porque estamos encontrando en el Santuario un espacio de oración auténtico, donde nos encontramos con el señorío de Jesucristo sobre nosotros?. La cruz nos habla de la dimensión sobrenatural de nuestra esperanza en Jesucristo y al mismo tiempo, por ser florecida, nos dice que tenemos que adherirnos a esta esperanza, al modo que lo hace el mundo andino, que da la referencia de identidad cultural y cristiana.
Padre, ¿Cuál es el significado del nuevo lema de la Fiesta?
El lema está compuesto por conceptos intercalados. La primera afirmación es la que recoge nuestra identidad nortina: “Chinita del Carmen”. Es una afirmación que está formulada por el pueblo cristiano y por lo tanto es una expresión auténtica de la fe popular, que nos pone en contacto con la cultura de nuestro pueblo y une con la historia regional.
En estos tiempos de secularización, reconocemos que resulta indispensable formular la fe en un mundo que nos es hostil, por eso para manifestar la fe hoy se requiere del valor que la Virgen María ha mostrado y que recoge muy bien el lema: “mujer valiente de nuestra fe”. Por tanto cuando decimos “Chinita del Carmen, mujer valiente de nuestra fe”, decimos que ella nos da fuerza para dar testimonio en un tiempo difícil, de dificultad.
Por otra parte recogemos la oración “ruega por todos nosotros” esta expresión “ora pro nobis” que es una expresión muy antigua de la liturgia cristiana, “Virgen Santísima ruega por todos nosotros“, es una súplica que aparece en las letanías, en el rosario, en fin, es la segunda parte del Ave María “Ruega por nosotros, los pecadores, ahora y en la hora de nuestra muerte”. De manera que con esta frase, quisimos recoger también el entroncarnos en la gran tradición de la Iglesia y la experiencia de la vida de la Iglesia.
Así es que la primera parte del lema está compuesta por esta afirmación; llamarla Chinita y al mismo tiempo proclamarla Mujer Valiente, es hacerla un poco modelo para nuestra vida y al mismo tiempo es recoger la tradición de los siglos, desde una historia muy larga en la cual la Virgen María aparece como modelo de vida cristiana.
En la segunda parte del lema se recogen dos conceptos muy importantes. Camino, nos indica el dinamismo de la vida, la vida cristiana es un continuo movimiento y Jesucristo se ha llamado a sí mismo “Camino”, Él es el camino para el encuentro con el Padre, pero el concepto de encuentro está desarrollado de manera magistral en Aparecida, y que hace brotar del encuentro personal con Jesucristo toda la obra de la evangelización. Entonces cuando decimos camino y encuentro, estamos aludiendo al Señor Jesús, al Maestro con quien se termina la súplica y proclamándolo como la posibilidad de hacernos hermanos.
Encuentro, alude al triple encuentro: el de nosotros con nosotros mismos, con el Señor y entre nosotros. Son tres encuentros que propone la vida cristiana. Creo que por ahí va la comprensión de este lema que nos va a acompañar cinco años para afirmar nuestra identidad cristiana, nortina y nuestra vinculación con la historia más profunda de la espiritualidad de la Iglesia.