CINCO PANES Y DOS PECES


Lunes 11 de Mayo, 2020

“Les aseguro que el que cree en mí hará también las obras que yo hago, y aún mayores…”, son palabras de Jesús. Los que creemos podríamos decir: pero Señor, ¿si ya hacer lo que tu hiciste nos cuesta cómo podríamos hacer cosas mayores?, sin embargo, estas palabras son verdad y hoy han de cobrar más eficacia que nunca en nosotros. Jesús pasó por el mundo haciendo el bien, siempre se mostró misericordioso para con los pequeños y los pobres, para con los enfermos y los pecadores, se hizo cercano a los oprimidos y afligidos. La obra comenzada por Jesús, la continuaron sus seguidores y es así como desde los comienzos la Iglesia buscó servir. El libro de los Hechos de los Apóstoles nos habla como la primitiva comunidad abrió comedores para atender a las viudas y huérfanos, los más pobres de ese tiempo. Con el correr del tiempo muchas obras surgieron del imperativo de la fe y de las palabras de Jesús: escuelas, hospitales, orfanatos, etc. El actuar de los creyentes a través de la historia podrá ser cuestionado por muchos y en no pocos casos con razón, pero la gran obra de caridad y servicio que sea hecho en nombre del Señor queda también a la vista de todos. No podía ser de otra manera, la fe se ha de manifestar con obras: “muéstrame tu fe sin obras que yo por mis obras te mostraré mi fe “decía el apóstol Santiago, a lo cual la sabiduría popular correspondía con aquello de “obras son amores y no buenas razones”.

Hoy, en medio de la pandemia que aflige a nuestro mundo, junto al esfuerzo que van haciendo las autoridades por ayudar, surgen en el seno de la Iglesia y también en diversas instituciones y como fruto de iniciativas personales y comunitarias muchas obras conducentes a aliviar las necesidades de tantos hermanos, sin duda el bien y la misericordia se abre paso en medio de la adversidad. Todas estas obras de generosidad y servicio se han de mantener con el aporte de todos, las necesidades son grandes y sabemos que lo serán más, pero con la generosidad de tantos sabremos hacerle frente. En el evangelio leemos como el Señor un día realizo el milagro de dar de comida a miles de personas a partir de cinco panes y dos pequeños peces que un niño, privándose de su colación, puso en las manos de Jesús. Hoy veamos cuáles son aquellos panes y peces que podemos colocar a disposición, para que el milagro del compartir produzca ese fruto que a nadie falte lo necesario.

Como Iglesia de Iquique hemos iniciado una Campaña una campaña que lleva por nombre “Cinco panes y dos peces” con el fin de recaudar fondos para ir con alimentos en ayuda de familias que lo necesiten. En el sitio: Diócesis de Iquique.cl pueden informarse para ayudar y así en tantas otras iniciativas que hay en medio nuestro. Los que creemos hagamos las mismas obras que hizo Jesús y quienes no creen ayuden movidos por su buena voluntad y así juntos haremos obras grandes que llevarán esperanza.