Todos en la misma barca


Viernes 24 de Abril, 2020

El viernes quedé impactado con la noticia de portada: “Más de 5900 despidos en un solo mes”, todos sabíamos que esto venía, pero al ver la cifra y más allá de ella al ver rostros de hombres y mujeres, de familias afectadas, de niños y jóvenes que sufren la angustia de los padres, y la inseguridad que todo esto lleva consigo, sin duda es un drama enorme y que nos acompañará por un tiempo. A media mañana  celebré la Santa Misa como cada día, llevando al altar los gozos y alegría, las penas y dolores de toda la gente que me ha sido encomendada a mi tarea de pastor, y me encontré con el evangelio que correspondía, era el pasaje donde el Señor, ahí cerca del lago, contempla que hay mucha gente que le sigue y él sin que nadie le pida ayuda pregunta a Felipe el apóstol, ¿dónde compraremos pan para toda esta gente?, a lo cual Felipe responde que el sueldo correspondiente a 200 días de trabajo no bastaría para dales de comer; pero algo sucede:  en medio de la multitud hay un niño, al cual su madre ha dado 5 pancitos y dos pequeños peces, unas  sardinas, para que  pudiera comer, el niño generoso coloca lo suyo en manos  del Señor , y partir de eso poco que el Señor tomó en sus manos, y que luego de rezar comenzó a repartir , comieron todos hasta saciarse. Aquí esta la respuesta a la tarea que se nos viene a todos poder acometer. Hay y habrá necesidad; que importante va a ser que como el niño del evangelio sepamos compartir, no solo de lo que sobra, sino también de aquello que es nuestro y necesitamos, sí, que cada uno pueda compartir pequeños pocos que harán mucho para ayudar y servir. El gobierno, las autoridades van haciendo lo suyo y tendrán que preocuparse como ayudar en este tiempo, pero las necesidades serán siempre más, y es ahí donde hemos de estar todos como sociedad, como Iglesia, como barrios, juntas de vecinos, agrupaciones, instituciones, habrá que ver cómo organizarnos para que cada uno aportando un poco, pero con alegría y generosidad, podamos ver que los milagros son reales y que nadie se verá privado de lo necesario. Todos pasaremos estrecheces, se nos dice que todos seremos un poco más pobres, pero será consolador al ver que todos aportamos para que juntos podamos salir adelante. El Papa Francisco ha dicho muchas veces:” todos estamos en la misma barca sorteando esta tormenta”, “de esta tenemos que salir juntos”. Sí, hay necesidad y habrá muchas, no solo de alimento, habrá necesidad de contención, de animar, de consolar, de escuchar, de promover, etc. Que como Jesús en el evangelio estemos alerta para saber responder y por eso a Él mismo le pedimos: “Abre nuestros ojos para que conozcamos las necesidades de los hermanos; inspíranos las palabras y las obras para confortar a los que están cansados y agobiados; haz que podamos servirlos con sinceridad siguiendo tu ejemplo”, que juntos y apoyándonos podamos llegar a puerto seguro luego de esta pandemia. En el Señor confiamos