CUARESMA


Lunes 04 de Marzo, 2019

Este miércoles los creyentes cristianos estamos invitados a iniciar el tiempo de la Cuaresma que nos invita a una preparación seria para llegar a celebrar el misterio pascual de la muerte y resurrección del Señor, misterio central de la fe.

La cuaresma viene a ser como un despertador que nos hace volver a la verdad de los que somos y que la rutina de cada día nos hace muchas veces olvidar. Somos creaturas, amadas por Dios, pero creaturas llamadas a un destino eterno y para lo cual hemos de cuidar nuestro proceder en la vida. El papa Francisco nos dice que: “cuando no vivimos como hijos de Dios, a menudo tenemos comportamientos destructivos hacia el prójimo y las demás criaturas, y también hacia nosotros mismos, al considerar, más o menos conscientemente, que podemos usarlos como nos plazca”.

“Como sabemos”, continúa, “la causa de todo mal es el pecado, que desde su aparición entre los hombres interrumpió la comunión con Dios, con los demás y con la creación, a la cual estamos vinculados ante todo mediante nuestro cuerpo”. “Se trata del pecado que lleva al hombre a considerarse el dios de la creación, a sentirse su dueño absoluto y a no usarla para el fin deseado por el Creador, sino para su propio interés, en detrimento de las criaturas y de los demás”

 

El Papa en el mensaje de cuaresma de este año, nos lleva a darnos cuenta que el pecado no es algo que tenga que ver solo con nuestra vida personal o en relación con el mal que hagamos a los demás sino que también nos hace recapacitar que con nuestra capacidad de creernos dioses hacemos un daño grande a la creación, abusando de ella, no respetando su ritmo, lo que hoy vemos con claridad se está volviendo en contra nuestra. Ya San Pablo escribía que “la creación gime como con dolores de parto…” esperando la liberación: el creyente siempre mantiene la esperanza.  Hoy va creciendo un deseo de vivir más en comunión y respeto con la creación, con la naturaleza; este nuevo espíritu que surge y lo viven con fuerza de manera especial los niños y jóvenes nos lleva también a tener más esperanza de que podamos entender que, si la creación es algo que debemos cuidar y vivir más en comunión con ella, es el ser humano lo más importante y grande de la creación  por lo que hemos de cuidar de manera especial nuestra relación con las personas. Cuaresma es entonces un tiempo para reflexionar lo importante que es vivir en comunión con nosotros mismos, con los demás y con la creación entera, todos estos son caminos para llegar a la comunión con Dios.

Este miércoles los creyentes cristianos estamos invitados a iniciar el tiempo de la Cuaresma que nos invita a una preparación seria para llegar a celebrar el misterio pascual de la muerte y resurrección del Señor, misterio central de la fe.

La cuaresma viene a ser como un despertador que nos hace volver a la verdad de los que somos y que la rutina de cada día nos hace muchas veces olvidar. Somos creaturas, amadas por Dios, pero creaturas llamadas a un destino eterno y para lo cual hemos de cuidar nuestro proceder en la vida. El papa Francisco nos dice que: “cuando no vivimos como hijos de Dios, a menudo tenemos comportamientos destructivos hacia el prójimo y las demás criaturas, y también hacia nosotros mismos, al considerar, más o menos conscientemente, que podemos usarlos como nos plazca”.

“Como sabemos”, continúa, “la causa de todo mal es el pecado, que desde su aparición entre los hombres interrumpió la comunión con Dios, con los demás y con la creación, a la cual estamos vinculados ante todo mediante nuestro cuerpo”. “Se trata del pecado que lleva al hombre a considerarse el dios de la creación, a sentirse su dueño absoluto y a no usarla para el fin deseado por el Creador, sino para su propio interés, en detrimento de las criaturas y de los demás”

El Papa en el mensaje de cuaresma de este año, nos lleva a darnos cuenta que el pecado no es algo que tenga que ver solo con nuestra vida personal o en relación con el mal que hagamos a los demás sino que también nos hace recapacitar que con nuestra capacidad de creernos dioses hacemos un daño grande a la creación, abusando de ella, no respetando su ritmo, lo que hoy vemos con claridad se está volviendo en contra nuestra. Ya San Pablo escribía que “la creación gime como con dolores de parto…” esperando la liberación: el creyente siempre mantiene la esperanza.  Hoy va creciendo un deseo de vivir más en comunión y respeto con la creación, con la naturaleza; este nuevo espíritu que surge y lo viven con fuerza de manera especial los niños y jóvenes nos lleva también a tener más esperanza de que podamos entender que, si la creación es algo que debemos cuidar y vivir más en comunión con ella, es el ser humano lo más importante y grande de la creación  por lo que hemos de cuidar de manera especial nuestra relación con las personas. Cuaresma es entonces un tiempo para reflexionar lo importante que es vivir en comunión con nosotros mismos, con los demás y con la creación entera, todos estos son caminos para llegar a la comunión con Dios.