BICENTENARIO


Lunes 19 de Marzo, 2018

Levanto mis ojos a los montes: ¿De dónde vendrá mi auxilio?. Mi auxilio viene del Señor que hizo el cielo y la tierra”. Estas palabras que reza el salmo 121, sin duda explican muy bien lo que hace 200 años hizo el Padre la Patria junto al pueblo de Santiago. Hacía ya 10 años que se había iniciado una gesta emancipadora: esperanzas, logros, fracasos, muertes y odiosidades habían impregnado la vida de los chilenos, ya llegaba el momento de decidir el futuro de esta tierra; y es aquí donde el héroe, el soldado, el estratega, se da cuenta que sólo no puede, y eleva su mirada hacia lo alto, busca la ayuda de Dios invocando la intercesión de  la Virgen María con el título del Carmen. Invita a todo un pueblo a la plegaria y la mañana del domingo 14 de marzo, Chile rezó pidiendo alcanzar aquella victoria que fuera definitiva en la consolidación de la independencia.

Se ha cumplido el bicentenario de lo que conocemos como el Voto de O’Higgins, y el 5 de abril no podemos olvidar que se cumplirán los 200 años de la Batalla de Maipú, que selló para siempre la libertad de Chile.

Un pueblo que deseaba sellar su proceso emancipador y buscar lo senderos del progreso y la paz, elevó sus ojos al cielo buscando la ayuda de lo alto para un cometido tan grande. Nos hace bien ver a un pueblo rezando, que se  da cuenta que no solo en las fuerzas humanas está la consecución de su destino, sino que con humildad busca  la ayuda de Dios. Así se selló la independencia de Chile.

 La Patria libre y soberana, es un don y una tarea. Lo que nos legaron con esfuerzo, sacrificio y fe nuestros antepasados es algo que debemos cuidar.  Chile todavía tiene otras batallas que ganar: caminamos con  decisión hacia un pleno desarrollo, pero todavía nos falta avanzar mucho  en equidad; todavía nos falta crecer en fraternidad y respeto de unos por otros; hay que trabajar por un Chile menos centralizado; retomamos en estos días  los alegatos en La Haya, donde queremos mostrar nuestra verdad; todas estas son cosas en las cuales las autoridades y sin duda mucha gente competente está trabajando, a lo que se suma el trabajo y esfuerzo de cada ciudadano, pero sería importante no olvidar lo vivido hace 200 años y todos supiéramos mirar hacia lo alto buscando la ayuda divina para todos los desafíos que tenemos entre manos en la consecución  de una patria soberana, inclusiva, desarrollada, más fraterna. La Patria libre se construye a diario con inteligencia, esfuerzo y trabajo, pero también levantado los ojos a lo alto.

Por este motivo hoy, las 12 horas en la Catedral, junto a nuestros soldados recordaremos el Voto de O’Higgins, y rezaremos por Chile y su gente. Todos invitados.