El Papa en Iquique


Lunes 15 de Enero, 2018

El 18 de enero, seremos muchos los que dirigiremos nuestros pasos hacia Playa Lobitos,para encontrarnos como Iglesia, pueblo de Dios, y ahí juntos manifestar la alegría de sercreyentes, de ser Iglesia, y celebrar nuestra fe junto a aquel hombre que ha recibido lamisión de confirmarnos en la fe; nos encontraremos con aquel hombre sencillo y creíbleque es el Papa. Cuando se me pregunta que espero de la Visita del Papa, lo primero quese me viene a la mente es esto: que nos confirme en la fe, que con su palabra nos animeal seguimiento del Señor, esta es la primera y fundamental tarea del Papa, que él noshaga sentir con fuerza aquello de que “Conocer a Jesucristo por la fe es nuestro gozo;seguirlo es una gracia, y transmitir este tesoro a los demás es un encargo que el Señor,al llamarnos y elegirnos, nos ha confiado.”Espero que el Papa pueda conocer un poco más la realidad de este norte que tanto haaportado a la grandeza de Chile y tantas veces olvidado, por eso agradecemos que élviva aquello de salir a las periferias y se haya querido acercar a este norte; que buenoque el Papa venga y conozca a la gente que con tanto esfuerzo cada día va labrando suexistencia y procurando el bien de los suyos y la grandeza de una nación. Queremoscaminar hasta Lobito para experimentar a través de los gestos y palabras del pastorsencillo, la caricia de Dios que siempre con su gracia anima y consuela. El vivir esto ya esalgo grande, el saberse valorado y amado por Dios, sana heridas, refresca en loscansancio y agobios, da esperanza.El Papa en el desierto nos hablará, queremos escucharle con fe; su palabra siemprecariñosa, en algunos momentos nos anima, consuela, y en otra nos exige y corrige. Poreso en nuestro desierto, podremos escuchar cuando nos hable no solo a nosotros sinoal mundo cristiano y todas las personas de buena voluntad, acerca de la realidad de lamigración, porque en medio nuestro y en tanto lugares del mundo hay hermanosanhelan que aquello de: acoger, acompañar integrar sea una realidad que les permitaseguir viviendo con un poco más de esperanza.El Papa podrá ver en Lobito a una gran cantidad de hermanos y hermanas, que vestidoscon sus mejores galas le mostraran como se vive la fe en los diferentes santuarios denuestro norte, como este desierto se llena de color de música, canto y baile cuandojunto a la Virgen, al santo Patrono y junto al altar el creyente quiere rezar. Queremosque el Papa bendiga estas expresiones de fe tan nuestras, y que anime a todos lo quede ella participan a ser verdaderas comunidades cristianas que por desborde de gozo alcreer expresan así su fe.
El 18 de enero será un día de gran fiesta, fiesta del encuentro: muchos venidos dediferentes lugares nos abrazaremos en el momento del rito de la paz. Fiesta de laacogida: cuántos abrirán sus casas y corazones para acoger a quien llegan de lejos, laciudad entera se ha de preparar para ello. Fiesta de la fe, donde miles rezaremos,cantaremos y bailaremos y donde también haremos silencio para escuchar al Señor quesiempre nos tiene palabra de vida eterna y nos trae la paz. El 18 de enero será la Fiestade los que saben amados, confirmados en la fe y enviados. Sí porque ahí en el desiertorecibiremos el don del agua viva que es el Espíritu Santo, ese Espíritu que es capaz dehacer nuevas todas al cosas y de ponernos en movimiento. El desierto es el lugar paracaminar, no para quedarse detenidos.En Lobito el Papa se encontrará con la querida imagen de la Virgen del Carmen de laTirana a quien coronará, al entrar a nuestra hermosa ciudad irá a la casa de la Virgen enCavancha, lugar de acogida para tantos iquiqueños en sus penas y alegrías. El viaje delPapa a Iquique estará marcado con el encuentro con la Virgen que acoge bajo su mantoal creyente; en sus manos de Madre colocamos al Papa para que lo cuide yencomendamos los fruto de su vista hasta nosotros, Visita que soñamos, animante,consoladora, transformadora.