PRESIDENTE


Lunes 18 de Diciembre, 2017

Los chilenos hemos elegido a nuestro Presidente. Deseamos que quien ha recibido tan importante misión pueda realizar su gestión de una manera tranquila, que sean muchos quienes puedan lograr sus justas aspiraciones y que en un ambiente de respeto y colaboración de todos, el país pueda alcanzar mayor progreso dentro de un ambiente de paz. Quien fue elegido ha de saberse Presidente de todos los chilenos y así también los ciudadanos debemos entenderlo independientemente de si ayer le dimos nuestro voto o no. El respeto por la  figura del Presidente en nuestra historia es algo que debemos cuidar y valorar, como signo de una sociedad que desea ser sana, madura y que  ha aprendido las lecciones de  la historia. Cómo no desear que el Presidente pueda convocar de verdad a una unidad nacional, donde los mejores puedan colaborar, con ideas y esfuerzos que logren entre nosotros una equidad tan necesaria, más aún como no sentirnos todos convocados a esta tarea. Que sepamos reconocer las cosas buenas que se vaya logrando como también haciendo ver aquello que vemos que pueda no convenir al alma de nuestra Chile y su gente. Todos hemos de colaborar con nuestro trabajo honrado, honesto  y comprometido.

Los que creemos estamos llamados a ser buenos ciudadanos con todo lo que eso significa, y a colabora también con nuestra oración. San Pablo nos exhorta a orar por nuestras autoridades para que podamos gozar de días de paz, oremos por tanto por quien y quienes hemos elegido como autoridades para que guíen los destinos de nuestra nación con sabiduría y prudencia.

En la Sagrada Escritura tenemos el ejemplo del rey Salomón, que al ser elegido para esa misión, pide a Dios como  gran regalo para su gestión, no tanto le permita alcanzar un progreso económico, o el ser vencedor frente a enemigos, ni dominar, sino que le pide con humildad: “Señor, dame la sabiduría que procede de ti, para que esté conmigo y conmigo trabaje, dame un corazón atento para distinguir entre lo bueno y lo malo, inteligencia para saber oír y gobernar, porque ¿quién hay capaz de gobernar  este pueblo tan numeroso?, hermosa plegaria que quisiéremos que quien va gobernar la hiciera suya, por ahora los creyentes la hacemos por él, por el bien de nuestra Patria.

Dios bendiga a Chile y al Presidente que hemos elegido.