AUTORIDAD


Domingo 26 de Noviembre, 2017

Al leer este artículo habremos ya participado en la elección de nuestras autoridades. Sin duda el votar es un acto ciudadano que nos ennoblece y habla de la necesidad que tenemos de vivir en una comunidad organizada y donde somos capaces de elegir a aquellos que por vocación se sienten llamados a buscar caminos de entendimiento y progreso dentro de un ambiente de respeto y paz, para aquella comunidad que en ellos han confiado. Al momento de sufragar se pone de manifiesto la dignidad de los que eligen a sus autoridades y representante como la de aquellos que son elegidos. Para entender y vivir esto la Iglesia enseña que: “ se debe prestar gran atención a la educación cívica y política, que hoy es particularmente necesaria para el pueblo, y sobre todo para la juventud, a fin de que todos los ciudadanos puedan cumplir su misión en la vida política. Quienes son o pueden llegar a ser capaces de ejercer este arte tan difícil y tan noble que es la política, prepárense para ella y procuren ejercitarla con olvido del propio interés y de toda ganancia venal. Luchen con integridad moral y con prudencia contra toda injusticia y la opresión, contra la intolerancia y el absolutismo de un solo hombre o de un solo partido político; conságrense con sinceridad y rectitud, más aún, con caridad y fortaleza política al servicio de todos”. Destaco las palabras: “arte tan difícil y tan noble que es la política”, así ve la doctrina de la Iglesia la tarea de los que han recibido tal vocación de servicio, por lo cual ellos han de vivirla con atención y dedicación  y la comunidad ha de así valorarlos. Que los ejercen la política lo hagan de manera transparente y servicial y que la comunidad valore este servicio que ha de ser integrador y de desarrollo para todos.

Al elegir nuestras autoridades dentro del abanico de posibilidades, donde hemos votado por aquellos que representan mejor lo que son nuestros valores y sueños para el bien de la comunidad social, cómo quisiéramos pedirle que sean capaces de que en muchos momentos puedan trabajar unidos y buscar metas comunes para el bien de todos. Sabemos que son de diferentes maneras  de pensar, pero estamos ciertos que les mueve un gran deseo de servicio a la comunidad que aman, por lo mismo cómo no pedirles : capacidad de diálogo, respeto entre ellos, no tener miedo a buscar acuerdos, pensar siempre en el bien común y de manera especial en el de los  más pobres y desfavorecidos, actuar con una amplitud de mira que va más allá de una opción o mirada política partidista , sino que saber tener presente  la mirada y necesidad de la gente que en ellos ha confiado sus esperanzas.

En nuestra realidad política, lamentablemente hemos visto en no pocos momentos a quienes nos representan en una constante tensión, con tonos descalificativos, sembrando dudas acerca de ellos; esto no les hace bien ni a ellos ni a la comunidad. Podrá haber diferentes opiniones, tensiones también, pero al no olvidar que la política es un arte difícil y noble, necesario  y esperanzador, han de buscar el entendimiento, el respeto, que haga posible buscar  logros verdaderos para el bien de todos y así mantener la esperanza cierta en la comunidad que ellos representan.

Que el Señor bendiga a quienes han sido elegidos para servir y a toda la comunidad que en ellos ha confiado.