Buen Pastor


Sábado 06 de Mayo, 2017

Ayer, cuarto domingo del tiempo pascual, la Iglesia nos invitaba a meditar en el texto del evangelio donde Jesús se muestra a sí mismo  como el buen pastor.

Jesús el Señor, usó la imagen del pastor tan conocida para su gente, acostumbrada a ver rebaños conducidos por pastores y así les enseñó el amor y preocupación de Dios para con cada uno de ellos.

Para los primeros cristianos esta figura del buen pastor fue muy querida. En las catacumbas de Roma se encuentra varios testimonios de pinturas que representan al Señor como un joven pastor que carga en sus hombros o lleva en sus brazos a una oveja, símbolo ella del creyente.

Hoy, en nuestro mundo tan tecnologizado seguimos nosotros valorando la imagen del pastor, ella nos refiere ternura, preocupación. En nuestra vida necesitamos de personas que nos guíen, acompañen, protejan de los peligros, no lleven a los lugares donde encontremos los alimentos para nuestras vidas.

Pienso que los padres y madres de familia son quienes primero han de ser pastores de esos hijos que les han sido confiados. Son ellos quienes primero han de conocerlos en profundidad, ser capaces  de intuir lo que están pasando y sintiendo, el pastor conoce a sus ovejas por su nombre y las sabe distinguir muy bien unas de otras. Papás cada hijo es distinto y necesita por lo tanto los cuidados adecuados, la orientación oportuna, la corrección precisa. Han de estar atentos para protegerlos de todo aquello que les pueda dañar, en el ambiente de la familia, del colegio, de la entretención, de los amigos. En el medio donde se desenvuelven, lamentablemente puede haber peligros ante los cuales se debe estar atento. Ustedes padres, son los que primero han de velar  por el bien de sus hijos, es una tarea que no pueden dejar, ustedes son los que han de sembrar en sus vidas aquellos valores que a ustedes les identifiquen y no han de permitir que ni personas, entidades o ideologías les desvíen del camino que ustedes les van señalando. Es importante y necesario sí, que ustedes mismo se dejen acompañar, guiar y enseñar para cumplir bien esta noble misión, pero siempre en una actitud de diálogo constructivo . El pastor vela su rebaño, no sea que el lobo llegue de improviso y haga estragos.  Papás, como buenos pastores dediquen tiempo a sus hijos.

En la comunidad donde nos desenvolvemos: familia, trabajo, amistades, Iglesia, necesitamos pastorearnos, es decir cuidarnos, animarnos en lo bueno, corregirnos con cariño en lo que pueda estar mal, preocuparnos unos de otros, no por un afán de entrometernos sino buscando efectivamente el bien unos de otros. Nos hace bien a todos saber ser humildes en dejarnos acompañar y guiar en lo bueno, corregir cuando es necesario.

El Señor ha querido también que en su Iglesia haya pastores. El mismo nos invita a pedir este don para la comunidad. Todos conocemos ejemplos de buenos pastores que nos han acompañado en nuestra vida de fe y agradecemos por esos sacerdotes fieles y entregados en su ministerio. Hoy con fe pidamos al Buen Pastor que continúe regalando a su Iglesia los pastores que ella necesita, y que en medio de oscuridades que hemos conocido en el último tiempo, pueda mostrarse con nitidez la luz de muchas vidas entregadas con generosidad para guiar  a tantos a las fuentes de la vida, a la persona de Jesús el buen pastor y salvador.

Creo que a todos nos puede hacer bien orar con el salmo 23(22) “El Señor es mi Pastor”, ahí aprenderemos a confiar y a abandonarnos en las manos de Dios, y podremos replicar de alguna manera en nuestras vidas sus mismos gestos y sentimientos. Nuestro mundo necesita de buenos pastores.