Visita Ad Limina


Lunes 27 de Febrero, 2017

Como Obispo de Iquique esta última semana ha sido intensa, días de gran bendición. La Visita Ad Limina de los obispos chilenos a la Santa Sede comenzó sorpresivamente con un encuentro con el Papa Francisco. Fue un momento muy hermoso en que lo saludé  y tuve la oportunidad de expresarle el tremendo cariño que ustedes le tienen, al mismo tiempo que le pude obsequiar un libro que da cuenta de la vida que brota en medio del desierto. El jueves, por segunda vez, nos reunimos con el Santo Padre y los Cardenales Prefectos, hablamos de muchos temas durante casi tres horas. Fue una reunión muy preciosa donde en un clima de libertad, de familia y de paz, pudimos ver nuestra realidad eclesial y escuchar lo que los cardenales nos dirían a partir de la realidad que mostramos en los informes enviados con anticipación. El Papa está muy al tanto de lo que sucede en nuestro país, muy informado y siguió con mucha atención lo que nosotros le contamos. Impresiona ver el gran interés con el que escucha y luego orienta. Después, con gran sencillez compartimos el café y algunas galletas. Le dije al Papa “qué bueno verlo así, tomando café y comiendo galletas con nosotros, él me contestó: esto es lo que me da la vida”.

En los días posteriores celebré con alegría Misa en San Pedro. Estuve en el Dicasterio que tiene que ver con la Educación, y posteriormente, en el de la Vida Religiosa agradecí por la presencia de nuestros hermanos y hermanas en medio nuestro. Ha sido interesante escuchar desde el corazón de la Iglesia, el poder hablar de la Vida Religiosa con sus luces y sombras, de lo que se nos pide a nosotros los obispos para acompañarles. También estuvimos con el departamento que tiene que ver con la salud y los servicios que debemos dar. Muchas reuniones en estos días en la Santa Sede, para después celebrar Misa en San Pablo de Extramuros.

Sigan rezando, han sido días de gracia que espero poder compartirles y que juntos podamos llevar a cabo las tareas. Al Papa Francisco le saludé en nombre de todos ustedes y le dije :”no vengo solo, vengo con toda mi gente y pedí su bendición para todos”. Ha sido una Visita Ad Limina muy hermosa y espero que las orientaciones que recibimos las podamos llevar a la práctica en nuestra Diócesis de Iquique.