Echar las redes


Domingo 28 de Febrero, 2021

En el imaginario social, Marzo es el mes donde todo recomienza. En realidad, son algunas actividades, sin duda importantes, las que recomienzan. Para tanta gente, la vida es un continuo hacer lo mismo todos los días, sin posibilidad de descanso, vacaciones, distracción. Con todo, es importante que lo que hagamos y cualquiera sea nuestra tarea, cada día lo podamos hacer con renovado empeño.

Al llegar Marzo 2021, todos nos encontramos enfrentando y tratando de vencer la pandemia, lo que hemos vivido nos ha cambiado a todos la vida, y puede que el inicio de este mes, nos encuentre cansados, todavía con incertidumbre, tensos, económicamente vulnerables, etc. Toda esta realidad me recuerda un pasaje del evangelio que nos muestra a Jesús, rodeado de mucha gente, que junto al lago lo escucha. Jesús se ha subido a una barca que encontró vacía, los pescadores dueños de esa barca estaban lavando las redes, durante la noche no habían pescado nada, ahí estaban preparándose para recomenzar en una nueva jornada nocturna. La presencia de tanta gente junto a Jesús, no habrá sido lo más grata para aquel puñado de pescadores cansados, desanimados, enrabiados. Un rato más tarde algo pasó. Luego que Jesús terminó de habla a la gente, se dirigió a los pescadores y a eso de las 10 u 11 de la mañana, les dice: “remen mar adentro y echen las redes”. Simón, el dueño de la barca, con mucho respeto le dirá: Señor, tú sabes muchas cosas, sabes tratar a la gente, la gente te sigue, peo no eres pescador, nosotros que lo somos sabemos que esta no es la hora adecuada para pescar, pero porque tú lo dices, en tu nombre echaré las redes. Y cuando remaron hacia adentro y echaron las redes experimentaron con gran sorpresa que nunca en su vida habían hecho una pesca tan grande. A luz de este evangelio, les invito a que todos podamos hacer un poco lo mismo, venciendo las tensiones, incertidumbres y cansancios, todos estamos invitados a subirnos a las barcas de nuestras tareas y responsabilidades, hacer bien lo que sabemos hacer, y aunque muchas cosas parezcan como en contra, creer, confiar, que nuestro trabajo será bendecido y que podremos lograr un resultado que nos llene de alegría. Sí, remar mar adentro, no quedarnos en la orilla como rumiando nuestras penas y mala suerte, sino que con renovado espíritu podamos ser creativos, hacer las cosas de manera distinta como hemos aprendido en este tiempo y no dejar de buscar aquellas profundidades que serán el lugar donde podemos ver que no todo está perdido y que estos tiempos difíciles son también tiempos de oportunidades, de avances, de logros nuevos que nunca imaginamos. ¡cuántas cosas se descubrirán en este tiempo de pandemia que ayudarán a que la humanidad pueda ser mejor! Que en este primer día de marzo y cada día seamos fuertes, valientes y perseverantes para echar las redes y remar mar adentro, nos llevaremos grandes sorpresas. ¡En tu Nombre, Señor!