ASPECTOS DE LA POLITICA EN FRATELLI TUTTI


Domingo 25 de Octubre, 2020

Concluida la jornada cívica que ayer vivimos, de cada uno de nosotros depende que mantengamos viva la esperanza en nuestro anhelo de una patria más justa, fraterna y solidaria. Que las decisiones que ahora tomamos vayan unidas a la solución real de las necesidades más urgentes de quienes más sufren. En esta tarea todos hemos de sentirnos involucrados y de distintas formas hemos de aportar. Sin duda quienes en esto tiene una especial responsabilidad son quienes han hecho de la política una forma de servir y de contribuir al bien de las gentes y los pueblos. El Papa Francisco en la encíclica Fratelli Tutti, dedica el capítulo V de ella a quienes sirven en la política, tiene para ellos unas luminosas inspiraciones, dice el Papa: “para hacer posible el desarrollo de una comunidad, hace falta la mejor política puesta al servicio del verdadero bien común”, ante esta afirmación no cabe entonces el no querer contar con la clase política ni desprestigiarla, claro que son ellos los que con su actuar han de poner de manifiesto la importancia de su misión. El Papa advierte. “Para muchos la política es hoy una mala palabra, y no se puede ignorar que detrás de este hecho están a menudo los errores, la corrupción, la ineficiencia de algunos políticos. A esto se añaden las estrategias que buscan debilitarla, reemplazarla por la economía o dominarla con alguna ideología. Pero, ¿puede funcionar el mundo sin política?. Porque el actuar de los políticos es fundamental en el ordenamiento de un orden más justo su proceder ha de ser distinto a como en no pocas veces los vemos, ante los egoísmos que fácilmente pueden surgir es importante tener en cuenta que: “la grandeza política se muestra cuando en momentos difíciles, se obra por grandes principios y pensando en el bien común a largo plazo. Al poder político le cuesta mucho asumir este deber en un proyecto de nación. Pensar en los que vendrán no sirve a los fines electorales, pero es lo que exige una justicia auténtica”, en nuestra patria podemos dar testimonio de que estos acuerdos son posibles y contribuyen al progreso y la paz. El político que procura actuar de esta manera está viviendo de modo eminente la caridad en su misión lo cual “supone haber desarrollado un sentido social que supera toda mentalidad individualista”. “Mientras en la sociedad actual proliferan los fanatismos, las lógicas cerradas y la fragmentación social y cultural, un buen político da el primer paso para que resuenen las distintas voces. Es cierto que las diferencias generan conflictos, pero la uniformidad genera asfixia”. El político que ejerce su misión teniendo en cuenta estas reflexiones, que para algunos puede ser una utopía pero que se ha de convertir en un altísimo objetivo al cual no se puede renunciar, podrá sin duda al paso de los años mirar su actuar y reflexionando sobre él la pregunta no será: “¿Cuántos me aprobaron, cuántos me votaron, cuantos tuvieron una imagen positiva de mi?. Las preguntas quizá dolorosas serán: “¿Cuánto amor puse en mi trabajo, en qué hice avanzar al pueblo, qué marca dejé en la vida de la sociedad, qué fuerzas positivas desaté, cuánta paz social sembré, qué provoqué en el lugar que se me encomendó”. Oremos por nuestros políticos para que cumplan bien su misión. Que ellos y nosotros trabajemos generosamente por la grandeza de Chile y su gente.