Vacuna: Luz en el camino


Lunes 01 de Febrero, 2021

 En los tiempos difíciles que vivimos necesitamos luz que nos permita ver y entender los signos de los tiempos para poder responder a ellos y no desanimarnos ni perder esperanza.  Los que creemos podemos decir que incluso en las noches más difíciles de la vida somos capaces de vislumbrar la luz de un amanecer nuevo, y esto nos alienta. Luz en medio de las tinieblas de la pandemia que nos azota, ha de ser la llegada de las vacunas que nos permitirá vencer la enfermedad que tanto dolor nos ha provocado. Cuando miramos la historia de la humanidad vemos que la aparición de las vacunas ha significado vida y esta será lo mismo. Nuestra actitud al poder contar con ella ha de ser de agradecimiento a las autoridades que han gestionado para poder tenerlas, y admiración, ante lo que el hombre es capaz de hacer cuando usa rectamente su inteligencia, y que en este tiempo ha significado responder con rapidez a una necesidad apremiante.  El virus que nos ha paralizado será vencido y podremos seguir caminando con esperanza, sabiendo que el ser humano enfrentará en su caminar nuevos desafíos ante los cuales tendrá que saber responder. Por ahora corresponde seguir cuidándonos en espera de ser vacunados, y asumiendo esta posibilidad que se nos regala, no solo como una posibilidad de cuidar nuestra vida propia, sino también que, con este hecho, colaboramos al bien de los demás. La pandemia que vivimos y ahora la vacuna para vencerla nos ha recordado que somos un cuerpo, que nos necesitamos unos a otros.  Porque esto es una gran verdad que no podemos olvidar, como hemos de querer y  pedir que, así como nosotros tendremos la suerte de contar con la vacuna, esta posibilidad llegue a todas las personas en todos los países. Que la luz que brilla con la creación de la vacuna no quede debilitada ni menos se apague por egoísmos humanos o por una cultura donde se privilegie el dinero y la ganancia por sobre la generosidad y el bien común. Que quienes producen las vacunas y los gobiernos logren los acuerdos para que la humanidad toda se vea beneficiada y que la pandemia, con todo el horror que ha provocado, nos deje la enseñanza de que toda persona tiene la misma dignidad y los mismos derechos. Jesús, nos ha dicho de sí mismo: “Yo soy la luz del mundo, el que me sigue no camina en tinieblas”. Tener luz nos permite caminar con seguridad y tranquilidad. La fe, don de Dios para la vida del creyente, se representa con un cirio encendido, con una pequeña luz que sin embargo es clave sobre todo en momentos de oscuridad, su presencia calma y muestra caminos. Mañana, celebraremos la Candelaria, y miraremos ala Virgen que en sus brazos lleva a Jesús y un cirio encendido, como diciéndonos que ella nos acerca la Luz. Pedimos que la luz de la fe, nos regale siempre esperanza para caminar y generosidad para obrar bien y pensando siempre en los demás.