En Iquique fue clausurada la Escuela la Fe 2010

Viernes 22 de Enero, 2010

 
Luego de diez días de recibir formación en diversas temáticas, los cerca de 400 alumnos y alumnas que participaron en la Escuela de la Fe 2010 en Iquique, Alto Hospicio y el sector rural de La Pampa, alimentaron el espíritu y agradecieron a Dios los conocimientos adquiridos y el compartir fraterno con el hermano, en la eucaristía de clausura de esta instancia de formación que cada año la Iglesia diocesana pone al alcance de los fieles.

Fueron 18 temas dirigidos al adulto, al adulto mayor, a la familia, a los jóvenes, los niños, niñas y adolescentes, con distintas connotaciones de interés para todos ellos y de manera particular. De esta forma, y siempre a la luz del Evangelio de Jesucristo, y en respuesta al llamado que hace el texto conclusivo de la V Conferencia del Episcopado Latinoamericano y del Caribe en Aparecida, donde el mundo cristiano católico es invitado a una misión permanente, desde el encuentro personal y comunitario con el Señor de la Vida.

Por su parte, los fieles se mostraron contentos y satisfechos con la experiencia vivida y los conocimientos adquiridos en cada uno de los cursos impartidos entre el 11 y el 22 de enero en dependencias de la Universidad Santo Tomás en Iquique, la Parroquia Doce Apóstoles en Alto Hospicio y el Auditórium de la Casa San José de La Tirana en el sector rural de La Pampa.

Antes de iniciar la eucaristía el grupo de jóvenes que realizó el taller de teatro en Iquique puso en escena lo aprendido y representó cómo el bien puede siempre vencer el mal. Los presentes en el templo Catedral, aplaudió el entusiasmo de los actores.

De esta forma la Iglesia de Iquique fortalece su caminar en la Misión Permanente, desde el encuentro con Jesucristo y el trabajo pastoral y evangelizador con el hermano.

Mensaje del Obispo
Durante la homilía el Monseñor Marco Antonio Ordenes señaló que el equipo de formación de la diócesis está presente todo el año en distintas procesos formativos: la escuela de formación teológica, la escuela de discernimiento en los ministerios, los diversos cursos y talleres que se van dando a lo largo del año. Con todos ellos se busca crecer en las razones de la fe "porque en esta realidad de un mundo que está cambiando, necesitamos dar razones de nuestra esperanza, contarle a otros, no solamente que creemos (...) sino también decir porqué soy creyente, pero no basta con eso, sino también hoy día es muy importante mostrar cómo y por qué soy creyente, porque la fe es un don extraordinario que Dios nos ha dado".

También destacó que el llamado que el Señor hizo a todos los presentes a caminar detrás de él, "en eso estamos, caminando como discípulos detrás de Él", y continuó "Dios de donde no hay nada coloca vida, de la nada surge la creación, produce lo que no había y que ningún ser humano, ni por sí mismo ni por otro, podría crear, como Dios nos ha creado. Por tanto la palabra Creación, es propia del Señor. El nos ha llamado a creer, a guardar la fe en el alma y por lo tanto, no solamente guardar la fe sino que también vivir como discípulos y discípulas en la fe".

El señor primero llama, dijo el Obispo de Iquique, "luego te crea y luego te constituye discípulo: para que estés conmigo, y estando conmigo puedas ir a otro a contarle lo que pasa al estar conmigo, la belleza y la alegría que tiene el saber que Yo estoy contigo. Este orden es fundamental que lo volvamos a recordar en la vida de la Iglesia porque no da lo mismo qué es lo primero; aquí lo primero y fundamental es estar con el Señor".

Resaltó que muchas veces en las comunidades se olvida lo primordial y se destaca el hacer cosas, y "luego si nos queda tiempo estamos con Dios. Somos tan buenos para hacer cosas, pero no somos tan buenos para permanecer con el Señor. Muchos de los problemas que hoy día tenemos, de todo tipo, tiene que ver con la pérdida, con el decaimiento de la vida espiritual en la Iglesia".

"La espiritualidad, la fuerza del encuentro con el Cristo, es una cuestión fundamental porque nadie puede ser misionero, nadie puede estar anunciando la alegría del Evangelio si no la está viviendo junto al Señor, si no está dialogando con El , ni mirando en El ni está aprendiendo en El, el modo que tiene de ser, y está reproduciendo en su vida el estilo de Jesucristo".

Finalmente agradeció al equipo de Formación Diocesana, a los profesores y todas las personas que de una u otra manera hicieron posible este año, nuevamente poner a disposición de los fieles esta instancia de aprendizaje y crecimiento cristiano.

 



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