Obispo de Iquique entregó su testimonio tras el terremoto en BBC Mundo

Jueves 03 de Abril, 2014

 
Mons. Guillermo Vera Soto ha estado con los enfermos en el hospital, visitado a los pescadores de la Caleta Riquelme, en el responso de un bombero que falleció durante el sismo y recorriendo las parroquias de la Diócesis.

A tan sólo dos tres días de haber asumido oficialmente como Obispo de Iquique, Mons. Guillermo Vera Soto, ha enfrentado dos fuertes terremotos en el norte de Chile. Ha aido una experiencia difícil, pero el Pastor ha estado junto a los enfermos, a la ciudadanía llevando una palabra de aliento. También  visitó a los pescadores de la Caleta Riquelme que perdieron sue embarcaciones por el tsunami.

Visitó la Radio Caribe FM para llevar un mensaje a través de este importante medio de comunicación a toda la ciudadanía. Incluso, junto al director del medio, Mario Ignacio Cortés, tuvo la oportunidad de rezar y pedir al Señor la protección al pueblo nortino.

Mons. Vera ha estado en contacto con los medios de comunicación. A continuación, su testimonio que entregó a la BBC de Londres.

"Yo asumí como obispo acá el sábado. Estaba en el centro de la ciudad cuando empezó el temblor. Bueno, que nos asustó a todos. Pero yo quedé muy impresionado por la cultura de la gente en cuanto a temblores. Por cómo todos sabían que tenían que acudir hacia las partes altas de la ciudad, el peligro de un tsumani por estar a orillas del mar.

Dentro de un desorden ordenado yo veía cómo las familias enteras subían hasta la altura. Ahí también se dan cosas muy bonitas de solidaridad, de compartir, la gente que vive allá en las zonas más altas cómo acogen a las personas que están más asustadas a convidarlos agua, una silla donde sentarse, a pesar de estar todos como amontonados. Son cientos miles de personas ahí en los sectores altos de la ciudad.

Caminando me encontré con el hospital, lo que me permitió también acompañar a algunos de los enfermos, a las familias de los enfermos, ver cómo el personal del hospital cntinúa trabajando en medio de todo ese desorden que se produce, tratando de atender, de ayudar.

Estuvimos hasta las 4 de la mañana. Hoy lo que me ha correspondido es ir viendo la realidad de lo que me ha sucedido, no he podido subir a las partes más altas, no he podido salir de la ciudad. Iquique tiene la parte de aquí abajo, al nivel del mar. Y luego en una altura hay lo que se llama Alto Hospicio, de gente sencilla, pobre, donde me parece que las edificaciones sufrieron mucho más que abajo.

Dentro del temor que se produce se dan estos afectos así positivos. Hoy en día la ciudad ha estado en una calma tensa, poca gente en las calles, el comercio no ha abierto, no ha habido clases. Pero ya poco a poco se va recuperando la normalidad. En gran parte de la ciudad ya hay luz eléctrica, todavía falta el agua. Pero esperamos que se solucione porque eso le da más tranquilidad a la población.

Yo desde niño he vivido temblores y terremotos, pero uno no se acostumbra a eso nunca.

La evacuación tiene que ser a pie, nosotros subimos caminando. Pero todavía tenemos que crecer en una cultura mejor. El nerviosismo hace que la gente saque sus autos y quiera subir en ellos, lo que hace difícil caminar. Además los que querían subir a Alto Hospicio, que queda como a mil metros más arriba, produjeron unos tacos terribles, que además es peligroso porque es al borde de un cerro".

Fuente: http://www.bbc.co.uk/mundo/noticias/2014/04/140402_chile_terremoto_testimonios_ng.shtml



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