Diócesis de Iquique: Carta abierta sobre la situación migratoria que vive nuestra región en tiempos de navidad

Viernes 17 de Diciembre, 2021

 
A través de una Carta abierta el Colegio de Consultores de la Diocesis de Iquique, encabezada por el Administrador Diocesano, P. Guillermo Fajardo Rojas, realizaron una publicación donde saludan a la comunidad en estos tiempos de navidad, y a su vez, reflexionan sobre los distintos hechos que ocurren en nuestra región debido a la situación migratoria que afecta tantos a nuestros hemanos migrantes, como a los vecinos de nuestra ciudad.

ACOJAMOS A JESUS QUE NACE HOY

 

Por medio de la presente deseamos hacer llegar a nuestras autoridades, ciudadanos y comunidades cristianas un saludo cordial, deseando para todos paz y bien en estos días previos a Navidad.

El nacimiento de Jesús en Belén, implicó un nuevo tiempo para el ser humano, y un nuevo orden para la humanidad; en el instante que la madre de Jesús, María Virgen, dio a luz al Emmanuel –el Dios con nosotros-. Nació con Él una dignidad nueva para toda persona humana, pues Dios se hizo uno de nosotros, elevando la condición humana a una categoría divina.   

La noche en que Dios nació, se iluminó el firmamento, y la luz derrotó la indiferencia, pues la sencilla familia, compuesta por María y José, tuvieron un lugar gracias a la buena voluntad de un posadero, el cual, a pesar que en Belén no había lugar, supo buscarles un lugar donde pudieran pasar la noche, porque los miró con amor, con los ojos del corazón, y cuando hay amor, todo es posible, porque Dios es amor.

Cuando Jesús nació, los ángeles cantaron: “Gloria a Dios en las alturas y en la tierra paz a los hombres que ama el Señor” (Lc 2,1). Si queremos construir una sociedad que pueda vivir en paz, es necesario erradicar la indiferencia frente al dolor; si no lo hacemos, la frialdad humana genera malestar y violencia social.

En este contexto deseamos plantear una reflexión con respecto a la grave situación migratoria que se vive en nuestra ciudad; hoy, en Iquique hay muchas María, muchos José y muchos Jesús, que no tienen un lugar donde pasar la noche, lo cual afecta no sólo la vida de las familias, barrios y calles, sino que manifiesta la compleja y desafiante realidad que conlleva el fenómeno migratorio, evidenciando que los remedios utilizados hasta ahora no han dado los resultados esperados.

Sabemos de los esfuerzos, trabajos y buenas voluntades de las autoridades de nuestra Región para abordar esta crisis, les agradecemos, pero ante el tiempo transcurrido y la agravada situación que se vive, nos parece que las medidas tomadas hasta ahora son insuficientes. Frente a ello señalamos:

 

01. La dura realidad de tantos migrantes que llegan a Iquique y que terminan abandonados a su suerte en la ciudad, evidencia que la ciudad no cuenta con un plan de acción efectivo y humanitario para ofrecer una solución a estas personas. No es digno para ningún ser humano vivir y comer en la calle.

 

02. El no existir una solución como respuesta efectiva al fenómeno migratorio ha traído como consecuencia la ocupación de los espacios públicos, veredas, plazas, jardines; los cuales a su vez son utilizados como baños.

 

03. Esta ocupación está afectando los derechos constitucionales de los vecinos, quienes no pueden ocupar y transitar libremente por su barrio y ciudad. Esta imposibilidad de utilizar los espacios urbanos, está generando una vulneración de los derechos propios de todo vecino.

 

04. En Iquique aún se vive el valor de la dimensión comunitaria, existiendo un espíritu colaborativo y solidarios entre los vecinos. Es común que, en espacios públicos, niños y adultos mayores se encuentren. Hoy esta experiencia está restringida, muchos tienen miedo de salir de sus casas, o transitar por la ciudad. El encierro, está comprobado, afecta la salud mental, haciéndose letal entre los adultos mayores.

 

05. Esta realidad de inseguridad y malestar, afecta la convivencia social, siendo peligroso porque despierta actitudes violentas a causa de la presión e impotencia de no encontrar una solución al conflicto.   

06. Es importante señalar que los iquiqueños no están en contra del legítimo derecho que tiene una persona a inmigrar de su país cuando éste no le ofrece las condiciones mínimas para vivir; el malestar de los ciudadanos es a causa de la lentitud que ha tendido el Estado para responder a este fenómeno migratorio, y a la vez, poder garantizar la seguridad a las personas que viven en la ciudad de Iquique.

 

07. Frente a los hechos mencionados, solicitamos a la autoridad regional la creación urgente de un refugio para así poder responder de forma digna a esta crisis humanitaria que día a día, se agudiza. Es necesario que este lugar pueda contar con baños, agua, una atención sanitaria mínima.

 

08. Es necesario como Estado reconocer que estamos en presencia de un fenómeno migratorio de grandes proporciones, y por lo mismo, se debe abordar como tal, lo cual implica cumplir con los estándares que exigen los tratados internacionales firmados por Chile en materia de migración.

 

09. Se agradece a todas las comunidades cristianas y personas de buena voluntad que desde el primer momento han ayudado y colaborado con tanta generosidad y amor con estos hermanos nuestros, y agradecer a las instituciones como INCAMI, OIM; ACNUR; Vicaría Pastoral Social de Santiago; Servicio Jesuita Migrantes 

 

10.Deseamos que Dios los bendiga y que el Niño Dios pueda nacer en sus corazones y familias, y pedimos que la Virgen María, la Estrella de los caminos, nos ilumine en la búsqueda de poder encontrar una solución digna y fraterna. Nos despedimos bajo el amparo maternal de la Virgen del Carmen de la Tirana.

 

PBRO. GUILLERMO FAJARDO ROJAS, ADMINISTRADOR DIOCESANO

COLEGIO DE CONSULTORES

DIÓCESIS DE IQUIQUE

Iquique, 17 de Diciembre de 2021


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