Te Deum 2021: ¡Chile, levántate!

Sábado 18 de Septiembre, 2021

 
La ceremonia estuvo presidida por el administrador diocesano, P. Guillermo Fajardo Rojas, en compañía del vicario pastoral, Javier Sáez, el sacerdote Eduardo Parraguez, P. José Guadalupe, P. Julio Quispe, y el P. Andrés Lee, donde en marco de esta pandemia participaron autoridades y representantes de las diferentes comunidades de la diócesis de Iquique.

Con aforo reducido, y cumpliendo con todas las medidas sanitarias, este sábado 18 de septiembre, se realizó durante esta mañana la tradicional celebración del Te Deum 2021 en la Catedral de Iquique.

En ella participaron nuestras autoridades regionales y comunales, además de los representantes de las diferentes comunidades de nuestra diócesis, y representantes de organizaciones sociales.

Previo a la homilía, el administrador diocesano agradeció la presencia y compañía de todos quienes estaban presente, y a quienes seguían las trasmisiones de la misa por los canales de RTC Televisión, y las redes sociales del Obispado de Iquique.

Homilía

Citando al Evangelio de San Marcos, el administrador diocesano expuso las diferentes dificultades que hemos vivido como sociedad frente a esta pandemia, la cual recalcó que “Este el síntoma de que Chile, está enfermo”.

“Según datos de encuestas aplicadas a nivel nacional, se puede decir que la sociedad chilena se ha ido lentamente enfermando, situación agravada por la Pandemia. No nos puede dejar indiferentes saber que a nivel Latinoamericano Chile, es el país que ocupa los primeros lugares en deterioro de salud mental, siendo el país que más anti-depresivos y psicotrópicos consume; lideramos las estadísticas en suicidios entre el mundo juvenil, y últimamente, entre los adultos mayores, los cuales, a causa de la Pandemia, se vieron gravemente afectados a raíz de los largos meses de cuarentena y encierro, padeciendo soledad afectiva y muchos de ellos pobreza extrema”. Aclaró el administrador diocesano.

Continuando la misma línea, agregó que: “Nos hemos transformado en una sociedad violenta, en los barrios impera la ley del más fuerte, generándose asaltos y robos; mujeres han sido brutalmente golpeadas, y otras incluso asesinadas … Existe entre los chilenos, una sordera para escucharse, hemos perdido la capacidad de poner atención a los otros; vivimos defendiéndonos con palabrerías, golpes y descalificaciones; hemos perdido la capacidad de escucharnos y buscar juntos el bien común, en ocasiones priman sólo los intereses personales, el egoísmo reina. ¡Chile, está enfermo”!

También, recordó a quienes han tenido que partir anticipadamente debido a esta pandemia, donde muchos no han podido despedirse como hubiesen querido. La paralización de las aulas de clases, donde muchos no han tenido las herramientas suficientes para serle frente a esta nueva realidad. Sin embargo, ante todo eso, aclaró que el Señor, nos entrega una luz en este texto, donde podemos encontrar algunas pistas que nos pueden ayudar hacer un camino de sanación de Chile.

Acercarse y dialogar

“Somos invitados por la Palabra de Dios, a que todos: autoridades, ciudadanos, convencionales, pueblos originarios, empresarios, trabajadores, todas las fuerzas sociales nos acerquemos a conversar. Hay tanto desafíos que necesitan para ser solucionados tan solo deponer intereses partidistas, acercarse y ponerse de acuerdo. El pasado no nos puede seguir dividiendo, del pasado sólo se aprende, no vivamos en el pasado; vivamos el hoy con responsabilidad, con esfuerzo, con esperanza y honestidad”.  Enfatizó.

Confianza en Jesús

En base al evangelio, el presbítero aclaró que: “Frente a esta realidad, se nos puede instalar en la conciencia nacional la tentación de pensar que la muerte y la desolación se van a imponer, que la muerte tiene la última palabra, que no hay camino de solución. Que para Chile ya no hay remedio, que está muerto. Ante esta incierta realidad del mañana, escuchemos a Cristo que nos dice con fuerte voz: ¡No teman, sólo crean!”.

“Si trabajamos unidos, seremos capaces de alcanzar un mayor bienestar para todos, al compartir la carga esta se hace más llevadera. Somos invitados a trabajar entrelazados en la búsqueda del bien común. hoy, desde este templo catedral invito a las autoridades de nuestra región, invito a los ciudadanos de nuestro norte, que nos podamos unir y juntos escuchar la voz de Cristo que nos dice: “Talita-Cum”, es decir, Chile, a ti te digo, levántate”. Agregó.

Posterior a la homilía, se realizó un pequeño responso en honor a los fallecidos debido al covid-19, donde se dejaron coronas de flores frente a la cruz, para así honrar a quienes fallecieron sin poder ser despedidos cristianamente.

Para finalizar, el administrador diocesano hizo un llamado al reconstruir un país donde se respire el respeto, la cordialidad, la fraternidad, la equidad, la justicia, la verdad, el perdón, la ternura, la fe, pero sobre todo el amor. “¡¡Levántate!! no bajes los brazos”. Finalizó.

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