Diócesis de Iquique y el trabajo social con nuestros hermanos migrantes

Lunes 01 de Marzo, 2021

 
La comunidad diocesana y pastoral de la diócesis de Iquique, ha realizado diversas campañas y actividades que hasta el día de hoy se mantienen activas para ir en ayuda de nuestros hermanos migrantes.

La región de Tarapacá siempre ha sido una región la cual cada año, recibe a cientos de hermanos extranjeros en búsqueda de mejores oportunidades laborales, sociales, o simplemente a reencontrarse con sus seres queridos.

 Sin embargo, en este último tiempo, donde también vivimos un momento complicado debido a la pandemia; ha surgido una crisis migratoria, la cual ha sido complicada en términos humanitarios. Por la frontera con Bolivia, hermanos y hermanas migrantes, con adultos mayores y niños, pasan y caminan durante horas bajo un sol aturdidor, y por las noches bajo un frío implacable, la cual algunos no han logrado resistir.

Es por ello que la diócesis de Iquique, en conjunto con el área pastoral, Caritas, Incami, entre otros; Han redoblado esfuerzos para siempre poder ayudar a quienes han tenido que migrar de sus hogares en búsqueda de algo mejor.

Gracias a la ayuda de particulares, organizaciones y grupos de laicos, se ha podido entregar ayuda a la zona de Colchane, Pozo Almonte, Huara, Sector de Plaza Brasil en Iquique, Albergues sanitarios, comedores de las Hermanas de la Caridad y Hermanas del Camino, los cuales día a día trabajan para ayudar a cientos de familias migrantes.

“La experiencia personal y comunitaria de apoyo a comedores y recolección de ayuda a migrantes, ha sido una experiencia muy enriquecedora, de gozo y esperanza, siento que Jesús se perpetúa en el tiempo de nuestro hoy reconociendo en cada rostro de nuestros hermanos la gran alegría del compartir”. Nos comentó la religiosa Luz Méndez, de las Hermanas de Nuestra Señora de Consolación, encargada de la Pastoral de la salud.

Las iniciativas de esta diócesis han abarcado todos los puntos de primera necesidad: Albergue, Comedores Solidarios, ayuda médica y medicamentos, ayuda psicológica, artículos de aseo, etc.

“En tiempos duros y difíciles en los que nos encontramos como humanidad, es hermoso ver como los corazones de muchos hermanos se siguen abriendo y animándose a compartir lo mucho o poco que tienen. Sigo pidiendo al Señor de la vida que mantenga con disponibilidad y generosidad a su pueblo que mantiene la esperanza y el corazón abierto, para que así, podamos seguir sembrando esperanza y consuelo a nuestro mundo tan necesitado de ello”. Agregó la hermana Luz.

El llamado, es a poder seguir ayudando y aportando en estas diversas iniciativas de la diócesis, para poder en ir en ayuda de nuestros hermanos y hermanas que, por diversas razones, hoy, les ha tocado ser migrantes al igual que lo fueron Jesús, María y José.



   Galerías: