Mensaje a los sacerdotes de Chile en el día del Sagrado Corazón de Jesús

Viernes 19 de Junio, 2020

 
Los obispos y administradores de la Conferencia Episcopal de Chile agradecen a Dios por sus hermanos en la fe y ministerio, recordando que en este tiempo dramático “hemos sido puestos en medio del pueblo de Dios para vivir al estilo de Jesús, que ‘no vino a ser servido, sino a servir´”.

En el día en que la Iglesia celebra la Solemnidad del Sagrado Corazón de Jesús, en el que se invita a una oración especial en torno a la Jornada Mundial por la Santificación de los Sacerdotes, el episcopado chileno envía un mensaje de agradecimiento y ánimo a quienes viven su servicio sacerdotal en el país.

“Jesús, fatigado del camino, se sentó junto al pozo” (Jn 4,6) es el texto inspirador del mensaje, pasaje de la vida del Señor que “nos sirve a todos de consuelo y sustento. Jesús, el Mesías, en nombre de quien nosotros actuamos, sintió el cansancio y la fatiga, igual que nosotros, y se detuvo a tomar aliento, para luego proseguir su misión redentora” señalan los pastores.

Bajo la protección del Sagrado Corazón
Los obispos añaden que en el día del Sagrado Corazón, dedicado a la oración por la santificación de los sacerdotes “dirigimos sinceramente unas palabras de especial afecto y gratitud a cada uno de ustedes”, agregando que en las actuales dificultades, unidos por el mandamiento del amor, “es Jesús mismo quien nos impulsa a acompañar, con renovada entrega, a nuestros fieles”.

En nombre de Cristo y de su Iglesia
Recordando que su caminar tiene origen en la configuración con Cristo “que hemos recibido por nuestra ordenación y que el Concilio Vaticano II definió como una consagración y una misión” se expresa que “hoy debemos animarnos con una fraternidad fuerte para recorrer como hermanos el camino que Dios nos pide (…) El Señor nos vuelve a decir hoy: “como el Padre me envió, también yo los envío” (Jn 20,21)”.

Servir al estilo de Jesús, a pesar de la debilidad
Luego en el texto se invita a volver humildemente la mirada hacia el Señor y renovar la entrega sin condiciones “En este tiempo dramático donde se suman a la pandemia el desempleo y la desesperanza, es bueno recordarnos que hemos sido puestos en medio del pueblo de Dios para vivir al estilo de Jesús, que “no vino a ser servido, sino a servir”.

Confiados solo en Dios, alegres en medio de las dificultades
“Puesta la confianza en Jesús, sabemos que es necesario asumir las fragilidades” prosigue el mensaje, pidiendo al Señor el don de la alegría espiritual en su servicio y recordando las siguientes palabras del papa Francisco: “el primer escalón de la alegría es la paz: sí, cuando vienen las pruebas, como dice san Pedro, uno sufre; pero baja y encuentra la paz y esa paz no puede quitarla ninguno”.

Fuertes en la fe
Frente a las dificultades y temores que afectan a tantas personas, los miembros de la Conferencia Episcopal expresan que “ante la enfermedad y la muerte provocada por la actual pandemia, hemos de ser fuertes en nuestra fe y trasmitirla con fidelidad a los demás”, añadiendo que el Pueblo de Dios confía en sus sacerdotes, los aprecia y por ello “en el momento de la dificultad los busca porque quiere encontrar a Jesús”.

Centralidad de Cristo en todo
Luego se destaca parte del discurso del papa Francisco a los sacerdotes en Chile donde “nos ha señalado a los pastores, la necesidad de volver a poner a Cristo al centro de la vida personal, eclesial y social. Nos pidió ser “una Iglesia profética que sabe poner a Jesús en el centro”. Se señala además, que ese es también el resumen de la vida de los sacerdotes santos, “desde un Cura de Ars a un Alberto Hurtado, hasta “los santos de la puerta del lado”; parafraseando a San Pablo, ellos ya no vivían, era Cristo que vivía en ellos (cfr. Gál 2,20)”.

Atender con amor y sin temor al Santo Pueblo de Dios
“Juntos hemos sido llamados a promover y cuidar las comunidades eclesiales confiadas a nuestro ministerio, en una palabra, el Santo Pueblo de Dios. ¡Gracias, hermanos sacerdotes, por ser guías de nuestro pueblo, especialmente cuando sufre y mira temeroso los caminos del futuro!”, agrega la misiva, animando a “formar comunidades vivas, piedras sobre las cuales se pueda seguir construyendo la Iglesia”.

Mar adentro, sin nunca dejar lugar a la desolación
Si bien en el texto se reconoce que no es fácil asimilar todos los acontecimientos por los que pasa el mundo, la patria y la Iglesia, los pastores recuerdan que “¡El Señor resucitado ya triunfó sobre la muerte y el pecado! Por eso, hermanos queridos, no dejemos que la desolación nos inunde”.

Finalmente, junto con agradecer a los “hermanos sacerdotes, por su servicio incondicional, abnegado, tantas veces oculto y doloroso”, añadiendo que Jesús recompensará, los obispos y administradores les desean “paz y bien, descansando todos nuestros afanes en el Sagrado Corazón de Jesús, en la protección de la Virgen María y en la intercesión del santo Cura de Ars, patrono de los sacerdotes”.

Fuente: Comunicaciones CECh

 

 




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